LA TERCERA EDICION IMPRESA | sábado 04 de febrero de 2012
El filme, que tuvo buenas críticas, compartió el máximo premio con una cinta serbia y otra china.
El cine chileno partió como caballo inglés en el 2012. Primero, Violeta se fue a los cielos, de Andrés Wood, quedó preseleccionada en los premios Goya. Luego, esta misma película ganó Mejor Filme Internacional en Sundance y en aquel festival Joven y alocada, de Marialy Rivas, se llevó el trofeo a Mejor Guión. Al mismo tiempo, Dominga Sotomayor, la directora de 26 años, era premiada por Sundance para desarrollar su segundo trabajo. Y ayer, esta egresada de Dirección Audiovisual de la UC terminó una semana perfecta, al recibir el segundo galardón del 41º Festival Internacional de Cine de Rotterdam por De jueves a domingo, su debut fílmico.
El encuentro holandés es uno de los motores indiscutibles del cine independiente en el mundo, donde antes fue premiado también José Luis Torres Leiva, con El cielo, la tierra y la lluvia.
De jueves a domingo es la historia de un viaje. Uno con sabor algo amargo, con cuotas autobiográficas y con destino en el norte de Chile. ¿Qué sucede? Muy simple: un matrimonio en vías de irrenunciable separación viaja al norte de Chile en su auto, un Mazda 929. Junto a ellos van dos niños. Son sus hijos, los testigos inocentes de los conflictos terminales entre sus padres.
Protagonizado por Santi Ahumada, Emiliano Freifeld y Francisco Pérez-Bannen, entre otros, el filme despertó el interés de la crítica en forma inmediata y entre medios de peso como Variety el veredicto fue este: "En las manos talentosas de Sotomayor, la infancia es capturada en todos sus estados de ánimo contradictorios, con una combinación desigual de la impaciencia, la emoción, la inseguridad, la libertad y la dependencia".
Desde la publicación británica Screen Daily, Geoffrey MacNab apunta: "Se trata de un debut sutil y conmovedor de Dominga Sotomayor acerca de un viaje algo claustrofóbico".
De jueves a domingo compartió el Hivus Tiger Award con la cinta serbia Clip y la china Egg and stone. El jurado que la premió dijo sobre el trabajo de Sotomayor: "Esta película es una representación muy precisa y suave del espacio íntimo de una familia. Somos capturados en un viaje visto a través de la perspectiva de un niño. La historia minimalista se revela a través de los nuevos ángulos del trabajo de cámara. Una cinta gentil, rica en observaciones sensibles".