Chile sube tono ante "sectores extremos" de Perú tras nueva acusación de espionaje

Tres días después del arresto de Luis Seraín en el norte de ese país, otro ciudadano chileno fue detenido ayer en Tacna.

por P. Durán y M.J. Pavez
Ampliar

Un llamado cerca de las 2.00 de ayer hizo sonar nuevamente las alarmas. Desde Tacna, el cónsul chileno Patricio Latapiat avisaba al embajador en Lima, Fabio Vio, que el ciudadano chileno Nicholas Pizarro Mondaca, de 19 años, había sido detenido por tomar fotografías en instalaciones del Ejército en esa ciudad.

El telefonazo era un balde de agua fría para la Cancillería chilena. Sólo horas antes había debido hacer frente al caso de Luis Seraín Gutiérrez, de 34 años, quien había sido apresado el 30 de enero en las proximidades de la base militar "Los Patos", en la localidad de Talara, al norte de ese país. El caso fue presentado por algunos medios peruanos como "espionaje", lo que activó inmediatamente la atención de las autoridades de ambos países.

En ese escenario, la Cancillería chilena redobló ayer las gestiones iniciadas en la víspera con el Ministerio de RR.EE. peruano para evitar que ambos casos tensionen aún más la ya sensible relación entre los dos gobiernos, en la antesala de un año complejo por el litigio limítrofe en La Haya: para los próximos meses está prevista la fase oral del juicio.

Así, dicen fuentes diplomáticas, lo primero fue hacer ver desde Santiago a Lima que ninguno de los dos detenidos tiene vínculos con el Estado chileno. El cónsul en Lima, Alejandro Marisio, pudo establecer que Luis Seraín no portaba cámaras fotográficas ni planos de las instalaciones militares, como informaron algunos medios peruanos, y que había sido detenido sólo por estar como turista en un área restringida militar de Talara.

Sobre Pizarro, la información recopilada por Latapiat apuntó a que el joven estaba con su profesor de tenis en el Círculo Militar en Tacna y que tras un entrenamiento, saltó un muro e ingresó a un cuartel con una cámara fotográfica en mano, momento en que fue apresado.

Así, otro de los mensajes de la Cancillería chilena a su par peruana apuntó a resolver con celeridad ambos casos, respetando el debido proceso. Anoche, medios locales informaron que Pizarro fue puesto en libertad, pero que debería permanecer 15 días en Tacna mientras concluyen las investigaciones. En Santiago, sin embargo, se precisó que sólo hoy se presentaría un escrito pidiendo la liberación del joven, cuya familia ya contrató un abogado particular.

Desde Lima hicieron ver que había voluntad para encapsular el asunto en el ámbito judicial y no levantar tensiones entre gobiernos, pero que se habían cometido faltas y, por ende, había procesos que respetar.

En todo caso, tras la segunda detención en una semana y en medio de críticas de algunos políticos peruanos -como el ex ministro de Defensa de Ollanta Humala, Daniel Mora-, La Moneda elevó ayer el tono.

El ministro Andrés Chadwick (Segegob) señaló que Chile no va a "pisar el palito de ciertos sectores, de ciertos ambientes que se forman, que quisieran ver en este caso desde el Perú conflicto o controversias con Chile". "No vamos a caer en situaciones de algunos sectores que pueden ser más extremos en Perú que quieren ver que aquí se hagan todo tipo de problemas y de conflicto", indicó el secretario de Estado.

Antes, el canciller Alfredo Moreno había criticado a los medios peruanos que "dieron por hecho el espionaje y otras cosas, dando una intencionalidad que no tiene".

Más allá del objetivo de ambas cancillerías de bajar el perfil a la polémica, en círculos diplomáticos apuntaron a que ambos casos coincidían con la detención de un ciudadano peruano en Arica, el 1 de enero pasado.

El sujeto fue formalizado por el delito de espionaje en una audiencia reservada, tras haber sido sorprendido fotografiando un radar de alta tecnología en el Centro de Entrenamiento Táctico de Aviación del Ejército. El sospechoso -cuya identidad no ha sido revelada- está en prisión preventiva, se ha negado a declarar y en su poder se encontró un celular con GPS. La fiscalía chilena ha consultado a Lima si tiene vínculos con el Estado peruano, pero esa información aún no ha sido entregada.

La historia del estudiante arrestado

Con 19 años y egresado de la Escuela Industrial Superior de Valparaíso, Nicholas Pizarro Mondaca había decidido inscribirse en un preuniversitario para ingresar a la educación superior. En paralelo a sus actividades académicas, habitualmente colaboraba con el negocio de su padre, Benjamín Pizarro, en la venta de café a conductores y clientes de taxis colectivos en la ciudad de Quilpué, en la Región de Valparaíso, donde a la fecha reside.

En su casa ubicada en calle Las Camelias, sus amigos lo califican como "respetuoso, deportista y tranquilo". Desde el divorcio de sus padres, el joven vive con su hermano y su madre, Virginia Mondaca. Con ellos se embarcó en un viaje a Arica, el 29 de enero, donde arrendaron un vehículo para "cruzar a Perú, a la casa de amigos. Con ellos estaba en el club de tenis", dijo el oficial de la PDI Gustavo Inostroza. El joven asistía a una exhibición deportiva.

  • Sé el primero en comentar comentarios
     
SUPLEMENTOS Y REVISTAS

País

Página 2
      LaTercera.com
      SIGUENOS TAMBIEN EN:
      ACTUALIZA TU EXPLORADOR: