LA TERCERA EDICION IMPRESA | viernes 27 de enero de 2012
Apoderados y alumnas en desacuerdo con el movimiento presionaron para que terminara.
Alrededor de la una de la madrugada de ayer, no más de 20 alumnas del Internado Nacional Femenino iniciaron una nueva toma en el establecimiento. La razón de la toma, según Io Giuria, vocera de las estudiantes movilizadas, fue la negativa de parte de la dirección del colegio a reintegrar a 18 alumnas, a las cuales se les canceló la matrícula de este año, "por ser parte del movimiento estudiantil y participar activamente de la toma", aseguró la joven.
Durante el día, distintas autoridades llegaron al establecimiento para verificar los hechos. Verónica Cisternas, directora del recinto educacional, fue la primera en llegar y aseguró que esta toma le pareció "extraña, ya que todas las alumnas habían sido notificadas con anterioridad de la cancelación de matrícula" y agregó que estas sanciones "no se deben a la toma, porque si fuera por eso, tendría a más de 200 alumnas sin matrícula; esto fue por hechos puntuales e individuales".
Junto a la directora, ingresó al establecimiento Alfredo Núñez, presidente del Centro de Padres, quien aseguró que "esta es una decisión personal de un grupo minoritario de alumnas, que no está viendo que así perjudica a sus compañeras que sí quieren estudiar", agregando que el llamado de Fuerzas Especiales para desalojar el colegio estaba contemplado como última instancia.
El director de Educación de Ñuñoa, Raúl Fernández, también llegó al establecimiento, a supervisar la situación, la cual rechazó rotundamente. Según él, esta toma no tuvo sentido, "ya que todas las situaciones que se han vivido en la comuna han sido de una gran transparencia, incluso el tema de las cancelaciones de matrículas", aseguró.
A las 15.00, la directora y el presidente del Centro de Padres intentaron dialogar con las alumnas. No lo consiguieron, siendo "agredidos e insultados por las alumnas, por lo que tuvimos que llamar a Fuerzas Especiales para que desalojaran", aseguró Cisternas.
Sin embargo, el desalojo efectuado alrededor de las 16.00 fue pacífico y ninguna de las alumnas resultó detenida. También concurrieron estudiantes contrarias a la toma. Catalina Santes aseguró que "hace tiempo el sentido de la toma se desvirtuó y muchas decidimos no participar". Frente a las acusaciones de ingreso de alcohol, aseguró haber visto latas de cerveza en el establecimiento.
Nuevas tomas
Las estudiantes, según Io Giuria, no descartan nuevas movilizaciones, sin embargo, agregó que "debemos someterlo a decisión de la asamblea". Por ahora, lo único programado es la audiencia fijada para el 16 de febrero, donde se analizará el recurso de protección interpuesto por alumnas, luego que el alcalde Pedro Sabat calificara de "puterío" al establecimiento.
La Corte Suprema acogió un recurso de protección en favor de la alumna del colegio Carlomagno de Quilpué, Lidice Carreño Ortiz, a quien se le canceló la matrícula, por liderar una "toma cultural" en su establecimiento.