LA TERCERA EDICION IMPRESA | viernes 27 de enero de 2012
Cada vez son más los runners que se atreven a salir a correr cuando oscurece. ¿La razones? Nula exposición al sol, menor temperatura y la posibilidad de descansar inmediatamente.
Aprovechando las noches de verano, muchos runners se han volcado a las calles a lograr los kilómetros necesarios para su entrenamiento. La principal razón para escoger ese horario es evitar el sol -que desde temprano se deja sentir con fuerza-, pero también hay otros factores, como los horarios laborales y el nivel de cada deportista.
Muchos prefieren ese horario por la posibilidad de descansar después de realizar el ejercicio, pues no todos los runners se sienten capacitados para entrenar por las mañanas.
De todos modos, los entrenadores recomiendan terminar la actividad física al menos unas dos horas antes de dormir, para darle tiempo al cuerpo de bajar las revoluciones y relajarse; si no, será difícil conciliar el sueño.
También es importante tomar recaudos adicionales en el tema de la seguridad. Los expertos recomiendan correr siempre en sentido contrario a la dirección de la calle, para ver de frente a los vehículos que circulan. También recomiendan evitar el uso de reproductores de música o cualquier elemento distractor. Se deben utilizar prendas de colores vivos y en lo posible con reflectantes. Y para evitar robos, los expertos aconsejan variar las rutas cada cierto tiempo y salir con compañía. Además, es necesario conocer de antemano el terreno si este es disparejo, portar identificación y un teléfono celular en caso de emergencia.