LA TERCERA EDICION IMPRESA | jueves 26 de enero de 2012
Antonio Burgos es publicista y como 2,5 millones de chilenos, se verá favorecido por la nueva ley de Dicom.
La nueva Ley de Dicom traerá un beneficio directo para quienes presenten registros de deudas inferiores a $ 2,5 millones, vigentes hasta el 31 de diciembre de 2011, los cuales serán eliminados del historial. Una noticia que favorecerá a cerca de 2,5 millones de chilenos. Uno de ellos es Antonio Burgos (31), publicista, quien desde hace seis años figura en boletines comerciales con una deuda que hoy bordea $ 2 millones. Sus problemas financieros fueron parte de una suma de eventos que le han impedido acceder a créditos y bienes. "Colapsé. Incluso tuve un historial de licencias médicas, porque no daba abasto. Estudiaba, trabajaba y era papá", recuerda este santiaguino.
La paternidad fue una de las principales fuentes del endeudamiento. El parto y los costos médicos de su primer hijo, que nació con reflujo renal y problemas asmáticos, impulsaron a Antonio a saldar deudas en base a créditos obtenidos en tiendas comerciales.
Un par de meses después, lo despidieron de su trabajo. Con el finiquito pagó al banco y cerró su cuenta corriente. Postuló a diversos puestos, sin obtener contrato permanente.
La situación se volvió particularmente dolorosa en Navidad, cuando su hijo, hoy de 5 años, esperó durante tres horas atención de urgencia por una crisis asmática. La clínica se negaba a aceptar que el padre firmara el pagaré por ser un deudor.
"Cuando caes en Dicom se te cierran todas las puertas. No puedo ir a una financiera para repactar, no puedo optar a una caja de compensación, porque no soy de planta", relata .
Dice que quiere pagar: "Si hubiese tenido menos responsabilidades hubiera podido cancelar". Con el cambio de ley espera tener mejores posibilidades labora- les y saldar la deuda. "Esto ya me da pie a postular a un trabajo y que, por fin, miren tu currículum y no tu Dicom", afirma.