LA TERCERA EDICION IMPRESA | domingo 22 de enero de 2012
"Si hubiesen dicho que este gobierno iba a poner adelante la idea de aumentar impuestos y cambiar el binominal, a lo mejor estaríamos con Frei", dice.
El jueves pasado, Jovino Novoa partió rumbo a Bruselas, a una cita de parlamentarios de Chile y la Unión Europea. El senador planea, además, trasladarse a Munich, para reunirse con representantes de la Fundación Hanns-Seidel -ligada a la centroderecha- y luego a Madrid, para sostener contactos con personeros del Partido Popular.
Horas antes de despegar, el ex presidente gremialista hizo un duro análisis del acuerdo suscrito el día previo por la DC y RN, para pasar de un modelo presidencialista a uno semipresidencial y cambiar el sistema binominal por uno "proporcional moderado". En cuanto a los efectos en el oficialismo, Novoa acusa a la mesa de Carlos Larraín de "violar el acuerdo" suscrito con el comité político para buscar un consenso interno sobre estos temas. Y sobre el contenido del pacto, más allá de su rechazo a cambiar el binominal, señala que la idea de que el "desprestigiado" Congreso sea el que elija a un jefe de gobierno, quitando atribuciones al Presidente de la República, es "tremendamente negativa".
"Si me dicen a mí que eso es una proposición política, perdóneme que le diga, son unos tonis, unos payasos", comenta.
Pero además de las críticas al pacto y a la directiva de Carlos Larraín, el senador apunta a lo que califica como una falta de "conducción política" del gobierno para ordenar el debate.
Novoa sostiene que al poner sobre la mesa el tema del binominal, La Moneda abrió una "caja de Pandora", lo que se suma a "cambios de postura" del propio gobierno sobre la prioridad de este asunto. "Yo no sé cuántos golpes bajos más va a resistir el gobierno, porque la semana pasada partieron diciendo una cosa en la casa del Presidente Sebastián Piñera, al día siguiente desdiciendo y tuvimos todo un festival de declaraciones. Esta semana partimos el lunes con grandes sonrisas con el comité político, en la casa del ministro Rodrigo Hinzpeter (Interior), algo que duró menos de 48 horas. Y esto en realidad afecta a la Alianza y al gobierno, obviamente", dice.
¿Cómo evalúa el rol del Ejecutivo en este episodio?
Mal. Cuando el gobierno pone en discusión el tema político, abre una caja de Pandora, va a salir cualquier cosa, si hoy en día cualquiera opina. Te digo una cosa: sistemas electorales no hay dos iguales en el mundo. Acá podemos proponer 100 ideas distintas y siempre vamos a encontrar un país donde funciona o vamos a encontrar una cosa positiva. Sistemas, regímenes establecidos de gobierno hay muchos. Entonces, quien debiera conducir políticamente es el gobierno. Estas señales equívocas vienen desde hace mucho rato. No se extrañe con este desorden.
¿A qué atribuye esos cambios de postura del Ejecutivo?
Hace falta conducción política, del Presidente, del ministro del Interior, de la estructura que se ha hecho. La primera definición de la semana pasada fue que las prioridades iban a ir en el área de la seguridad, salud, educación, gestión del gobierno, crecimiento y empleo. Que no tenían prioridad las reformas políticas y que en el tema tributario el gobierno lo propondría. Como alguien dijo que eso había sido triunfo de la UDI, entonces había que recular al día siguiente...
¿La Moneda terminó cediendo ante presiones?
Se cambió la agenda por una presión periodística, política, qué sé yo. Eso generó que la semana anterior fuera una mala semana. Entonces nos juntamos, nos ponemos de acuerdo para ver cómo manejamos este tema. Salimos a cenar el lunes en la noche ordenaditos, el martes creo que Carlos Larraín dijo algo como que "la unión de la UDI y de Renovación Nacional en torno al sistema político era indestructible". Era una frase así para el bronce... Y luego pasa lo del miércoles, el pacto con la DC... Entonces hay poca seriedad, digamos las cosas como son.
¿Qué reacción es necesaria por parte de La Moneda en este momento?
En principio hubo una reacción blandengue... La semana pasada, cuando se pone a disposición del gobierno una mayoría formada por 20 votos de la Concertación, dos de RN y dos independientes, yo salgo a criticar eso, que me parece que es una alteración grave de la convivencia política y que causa problemas, porque las coaliciones de gobierno no funcionan así. El gobierno se quedó callado, hasta creo que me criticaron a mí por ir a decir las cosas como son. Entonces, lo que digo es que en este tema el gobierno tiene bastante que decir, y yo no le voy a estar dando recetas por los diarios para que conduzcan esta cosa y definan la orientación política.
A usted La Moneda lo criticó por oponerse a impulsar cambios al binominal. El ministro Chadwick dijo que el gobierno no aceptaría "vetos"...
En vez de criticar a los que desarman la coalición, me critican a mí. Entonces yo tengo que mirar y tengo que decir "bueno, sigan así nomás, si están tan bien ordenados...". Además yo nunca he dicho, nunca he pensado en la palabra "veto". Lo único que yo digo es que los gobiernos tienen que considerar a los partidos, y si quieren cambiarse de caballo, tienen que decirle al país. Y no creo que eso el gobierno lo vaya a hacer o lo quiera hacer. Entonces, ¿de dónde hablan de veto? ¿Por qué no se preocupan de los parlamentarios de la Alianza que votan con la Concertación y que votan en contra de las cosas del gobierno? Un gobierno tan errático en esta materia cosecha lo que está sembrando, puras cosas erráticas, puro desorden. Si cuando dijeron que este iba a ser el año de las reformas políticas y de las reformas tributarias, estaban desatando la caja de Pandora.
Esa frase del año de las reformas políticas la dijo el ministro Chadwick, militante de la UDI. ¿Le parece que él y Longueira, también gremialista, no contienen esta agenda que choca con el partido?
No les pidamos a los ministros que contengan, que le den rumbo a un gobierno que -en definitiva y en su conjunto- no quiere tener una línea clara en esta materia y deja abiertos todos los temas. Dos ministros no pueden enderezar el arco. Los gobiernos tienen prioridades y deben marcar su sello. Y este gobierno, cuando fue elegido por la mitad más uno de los votos, tenía el sello del emprendimiento, del crecimiento, la creación de empleos y gobernar mejor que la Concertación. Ese es el 'mono' que se le vendió al país. Si hubiesen dicho que este gobierno iba a poner adelante la idea de aumentar impuestos y cambiar el sistema binominal, a lo mejor estaríamos con Eduardo Frei gobernando y no con Sebastián Piñera.
Entonces, ¿esta agenda de reformas afectará los resultados en las próximas elecciones?
Creo que nosotros tenemos que trabajar muy firmemente, al margen de este ruido 'político, en el fortalecimiento de la UDI, en la preparación de las elecciones, llevar buenos candidatos a concejales, apoyo a los alcaldes y tratar de revertir este cuadro político, cosa que no es muy difícil porque, por otro lado, la Concertación es una bolsa de gatos. O sea, a mi juicio, no se le estaría poniendo el sello al gobierno que nos ayudaría a mantenernos en esa base de apoyo del 40% que ha tenido tradicionalmente la Alianza. Pero esto no significa que aquí está todo perdido, no. Tenemos este problema con RN, pero llevamos 20 años juntos con Renovación en las elecciones y estaremos juntos en las que vienen.
Candidato UDI
¿Para "fortalecer a la UDI", como usted dice, y recuperar los niveles históricos de respaldo a la Alianza debería haber un candidato presidencial del partido?
Yo creo que probablemente nosotros debiéramos insistir en un candidato UDI, sí. Pero lo vamos a ver. No es el momento de hablar de presidenciales si estamos en la mitad de este cuento, pero a mí me parece que es claro que si nosotros queremos, desde nuestro punto de vista, imprimirle un sello distintivo a este gobierno o al próximo, debiéramos aspirar a que el candidato sea de la UDI.
¿Un candidato que sea militante UDI o podría ser independiente?
Lo presidencial ahora no es tema, las definiciones se tomarán cuando corresponda.
A usted La Moneda lo invitó a participar de la reunión en la casa del Presidente Piñera para abordar la agenda de reformas, pero usted se excusó de asistir...
De la cena yo me excusé por temas familiares. En el caso del comité político, yo no voy al comité político y se hizo sólo con los dos presidentes. No se hizo una reunión amplia. Pero también hay que ser francos. Si los acuerdos ahí duraron menos de 48 horas, tampoco hay mucho ánimo de participar de instancias que resuelve una cosa y al día siguiente, por la prensa, uno se entera de algo completamente distinto
Ahora, ¿qué señal espera usted de RN para normalizar el diálogo?
Renovación Nacional, en lo que se refiere a la injerencia política en el gobierno, tiene la principal responsabilidad desde el momento en que el Presidente de la República es de ese partido, que el ministro del Interior es de RN. Yo creo que pasa por que el gobierno ordene las cosas como las quiera ordenar. Yo no estoy aquí para dar recetas. Uno sólo opina sobre el problema que se le va a generar al gobierno. Y el gobierno señala que uno lo ataca por opinar de estas cosas. El gobierno no se da cuenta de que destapó una caja de sorpresa y que cuando se destapan cajas de sorpresas puede aparecer de todo. Y de no tomar las medidas para corregir esto, bueno, vamos a pasar un año de discusiones políticas...
Senador, usted planteó su disponibilidad para estar en la próxima mesa de la UDI, dirigida por el diputado Patricio Melero.
Sí me lo planteó Patricio Melero, me lo planteó el diputado José Antonio Kast, que ellos contaban conmigo. Ahora ellos tienen que armar la mesa completa, entonces estas cosas no se van resolviendo de tajada, como se dice. La resolución de esto es en marzo. Ellos saben que cuentan conmigo.
Tanto Melero como Kast son aspirantes a sucederlo en el Senado por Santiago Poniente, en caso de que usted decida no repostular. ¿Tiene alguna decisión al respecto?
El tema senatorial de Santiago, por lo menos en mi caso, se va a resolver después de las municipales de octubre. Lo que pasa es que, a diferencia de otras circunscripciones en Santiago Poniente, nosotros tenemos candidatos potentes, Melero y Kast, y vamos a ver si en su momento se definirá si yo no sigo. Y los dos, entre ellos, resuelven las cosas como se hacía en la UDI, amigablemente. Así que no es problema y no va a ser motivo de discusión por ahora.