700 cartas de Saul Bellow recorren su vida y generación

Publican en español la correspondencia del autor de Herzog, que abarca de 1932 a 2004.

por Javier García
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Tenía 74 años. Había respondido más de 500 cartas en su vida y Saul Bellow le confesaba en una misiva a la escritora Cynthia Ozick: "Todavía me resulta difícil escribir cartas, un defecto que no es trivial, un defecto desagradable". Corría 1989 y el escritor estadounidense de origen judío ya era una celebridad. Había obtenido el Premio Nobel de Literatura en 1976 y se carteaba con autores de la estatura de Philip Roth, Martin Amis, John Cheever, William Faulkner, Mario Vargas Llosa y Bernard Malamud.

El libro Cartas, recién publicado en España (Ediciones Alfabia), reúne 708 misivas escritas por el autor de Las aventuras de Augie March, Herzog y El planeta de Mr. Sammler. Fechadas desde 1932 a 2004, arman una suerte de autobiografía por entregas. Cuatro generaciones (la anterior a la suya, la suya y las dos posteriores) son las destinatarias de la monumental producción epistolar de Bellow.

"Un autorretrato exhaustivo que también es el retrato de una época", escribe en la introducción el editor del volumen, Benjamin Taylor. Además, Cartas muestra el rostro de Bellow sin máscaras. Su obsesión por obtener becas. Su preocupación ante las críticas de sus libros salidas en la prensa.

En la carta enviada a Ozick en 1989 le cuenta episodios de una cena a la que asiste con "mi joven amigo Martin Amis, al que quiero y admiro". El escritor inglés iba acompañado de un provocador periodista, el recién fallecido Christopher Hitchens. Molesto, Bellow sigue con la historia de la cena. "Hitchens cree que soy un reaccionario terrible: la derecha judía. Criado para respetar y rechazar la cortesía al mismo tiempo, el invitado luchó breve y silenciosamente. El periodista decadente finalmente habló".

Roth al Nobel

Bellow nació en 1915 en Quebec (Canadá) y murió en 2005 en EEUU, a los 89 años. La primera destinataria de Cartas es una novia. Tiene 17 años y es franco ante el fin de la relación. "Podemos tener una amistad. Pero algún día, cuando yo esté chocho y tú tengas papadas y estés obesa, podremos reconciliarnos", escribe.

El ganador de tres premios Pulitzer se casó cinco veces y vivió entrampados divorcios. En 1956 se casa con Sondra y se instalan en Reno (Nevada). Su vecino es Arthur Miller, quien espera junto a Marilyn Monroe su propio divorcio. Su ex mujer Susan Glassman lo demanda por medio millón de dólares. En septiembre del 56 conoce en Nueva York a John Cheever. Veinte años después, en 1976, cuando la Academia Sueca lo nombra como el nuevo premio Nobel, Bellow estará leyendo la novela Falconer, de Cheever. "Es espléndida. Durante dos días fue mi refugio para los ciclones; me escondí en ella", anota. El Nobel no lo inquieta. Acaba de publicar Jerusalén, ida y vuelta, libro de reflexiones nacido tras un viaje a Israel.

Espera con ansias las críticas en la prensa cuando publica. A la salida de Las aventuras de Augie March (1953), que le valió el reconocimiento y el National Book Award, Bellow le escribe al influyente crítico Leslie Fiedler: "Me alegro mucho de que te gustara Augie. Escribirlo me produjo un placer considerable; era maravilloso sentir que tengo el don de la diversión". La novela es la vida de un desencantado joven judío que vaga por Chicago. En 1965, tras la publicación de su sexta novela, Herzog, Bellow le escribe a un amigo: "Las reseñas británicas de Herzog son solemnes hasta la estupidez". El autor de Carpe Diem comentará su proceso creativo y reacciones a sus obras, con sus más cercanos. Enviará misivas desde Europa, Asia y Africa a John Berryman, Delmore Schwartz y el narrador Bernard Malamud. Y a partir de los 70, con mayor frecuencia a Cheever, Philip Roth y Martin Amis. El primer contacto con el autor de Pastoral americana es en 1957.

Roth le envía un relato para su comentario. Bellow responde: "Mi reacción a su relato estaba en el lado bueno de la balanza. Pero con dudas, también. Me gusta su tono directo, su claridad". Y enseguida le recomienda a su agente para que lo visite. El narrador sabía cómo era el negocio editorial. En 1996 corta su relación con Harriet Wasserman -su agente por 25 años- y contrata a Andrew Wylie, "El Chacal".

Con Roth el vínculo crecería. El año 2000, Bellow enviará una carta a la Academia Sueca. "Deseo proponer al novelista estadounidense Philip Roth para el Premio Nobel. Sus libros han sido tan ampliamente examinados y elogiados, que sería superfluo por mi parte describir, o elogiar, su talento". A Martin Amis le envía una carta en 1987: "Ya he dicho a dos entrevistadores de Londres que en la generación más joven de cualquier lado del Atlántico destacas como la estrella de la tarde".

El año pasado, Amis dijo sobre este libro: "En las Cartas, como en todo lo que escribió, Bellow nunca baja de cierto nivel, y ese nivel es estratosférico". La última carta del volumen está fechada un año antes de morir. Bellow tiene 88 años. Es su presente. "No hago nada estos días y paso gran parte del tiempo en casa. De lejos mi diversión más agradable es jugar con Rosie, que ahora tiene cuatro años".

Saul Bellow

nació en 1915 en Quebec, Canadá. A los 10 años se traslada a EEUU. Autor de 14 novelas, como Ravelstein y El legado de Humboldt, pasado los 50 años publicó su primer libro de cuentos Las memorias de Mosby. Murió en 2005, a los 89 años.

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