LA TERCERA EDICION IMPRESA | miércoles 07 de diciembre de 2011
Demostraría que esa cultura ocupó un territorio más extenso del que se cree.
Arqueólogos mexicanos descubrieron un entierro prehispánico de 3.500 años de antigüedad, hecho al estilo de la cultura olmeca en el centro histórico de la ciudad central de Puebla, según informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (Inah).
Para los especialistas, este hallazgo abre la posibilidad de investigar si en esta zona existió algún asentamiento vinculado con los olmecas, considerados la "cultura madre" de las civilizaciones mesoamericanas (ubicadas entre el centro de México hasta Costa Rica) y que se desarrollaron entre el 1.500 a.C. al 100 a.C.
El Inah indicó que los materiales encontrados datan del denominado período Preclásico Temprano al Medio (1.500-1.200 a.C.) y fueron encontrados durante trabajos arquitectónicos que se hacían en un edificio colonial utilizado como casa administrativa de los jesuitas. "Es la primera vez que se descubren restos de arquitectura, material arqueológico y evidencia humana prehispánica en un mismo contexto en el centro de Puebla", indicó el arqueólogo Arnulfo Allende, encargado de los trabajos.
El experto explicó que primero se encontraron en el patio 49 piezas de cerámica semicompletas y una gran cantidad de restos óseos del siglo XVI al XVIII, así como restos de pisos de los siglos XVII y XVIII.
Al profundizar en la excavación se hallaron los vestigios prehispánicos, que se piensa pertenecen a la cultura olmeca, consistentes en fragmentos de cerámica, un muro de contención -que tal vez delimitaba alguna vivienda- y un piso de piedras calizas unidas con lodo. También se hallaron 26 piezas de cerámica de colores negro y blanco, así como dos esqueletos humanos, de los cuales el más completo corresponde a una mujer de unos 55 años, mientras que del segundo sólo se encontraron fragmentos de cráneo, clavícula y ambos húmeros de un individuo de sexo masculino.