LA TERCERA EDICION IMPRESA | miércoles 07 de diciembre de 2011
Gobierno analiza ofrecer una recompensa a quienes las devuelvan para su destrucción.
Con cinco detenidos y la incautación de más de 423 balas 9 mm y un fusil imitación AKA-47 con tres cargadores, concluyó ayer un operativo del OS-7 en la población La Legua, comuna de San Joaquín. El arsenal pertenecía a dos bandas de narcotráfico del lugar.
El hallazgo generó preocupación en el gobierno y el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, se constituyó en terreno para conocer detalles.
El jefe de gabinete adelantó que "dentro de las próximas semanas podemos anunciar al país que a la entrega voluntaria de armas vamos a añadir una recompensa o reconocimiento. Creemos que cuando una persona da el paso de desprenderse de un arma, le está haciendo un bien no sólo a su familia, sino que a toda nuestra sociedad".
En este escenario, la DGMN reveló ayer que en los últimos 21 años, cerca de 16.500 armas han sido robadas o fueron dadas por desaparecidas en el país y nadie sabe dónde están. La principal preocupación es que hayan pasado a manos de delincuentes.
"Hay armas en manos de particulares que han sido reportadas por sus tenedores legítimos como perdidas, robadas o hurtadas. Esa cifra alcanza alrededor de 16.500 desde 1990 hasta la fecha", explicó el coronel Ricardo Burlé, jefe del departamento de control de armas y explosivos de la Dirección General de Movilización Nacional (DGMN).
Burlé entregó estos antecedentes durante la destrucción de 6.893 armas, implementada como parte del plan para disminuir el armamento particular en el país.
La actividad fue encabezada por el ministro de Defensa, Andrés Allamand, y el fiscal nacional, Sabas Chahuán.
Del total de armamento destruido este año, el 58,1% corresponde a armas decomisadas, mientras que el 41,09% fue entregado voluntariamente por la ciudadanía.
"Este proceso de destrucción es muy importante, porque significa que se va a sustraer del circuito criminal un número importante de armas", dijo Allamand. Agregó que "muchas veces son los propios delincuentes los que utilizan estas contra los moradores de la vivienda".
Según la Dirección General de Movilización Nacional, entre 2000 y 2011 hay un total de 6.688 armas que han sido reportadas por sus dueños como extraviadas, y otras 6.864 que fueron robadas.
La cifra más alta de desapariciones se registró en 2009, . La sospecha de que gran parte de este arsenal pasa a manos del crimen organizado quedó de manifiesto en un informe elaborado por el OS-9 de Carabineros hace tres meses.
Investigación
El diputado PPD Felipe Harboe aseguró que a la posible recompensa es necesario añadir "una unidad especializada con información de inteligencia para poder ubicar las armas extraviadas y evitar el ingreso de nuevas armas ilegales a nuestro país".
El titular de Defensa dijo, en este mismo sentido, que "estamos preocupados de ver cómo podemos agilizar el proceso de destrucción de armas. Existe una enorme cantidad de armas que tienen que ser mantenidas en arsenales".
Un análisis elaborado por efectivos del OS-9 de Carabineros reveló que -entre 2008 a la fecha- las armas que utilizan los delincuentes para cometer ilícitos provenían del extravío, hurto o robo de armamento legalmente inscrito.
De acuerdo con el documento, "las armas que son utilizadas por los delincuentes provienen principalmente de las armas que fueron compradas legalmente por particulares para su autoprotección o defensa (lo que fue ineficiente) , y que finalmente terminan en manos de los delincuentes al ser robadas, perdidas o extraviadas".
El mismo informe policial asegura que, durante 2009 se cometieron 17.380 delitos, en los cuales los delincuentes emplearon 14.700 armas.
En tanto, en 2010, se registraron 14.465 ilícitos, en los que se utilizaron 18.797 armas.
Las comunas que lideran la cantidad de denuncias de robo, hurto y extravío de armas son Linares, en la Región del Maule, con 465 casos; Ñuñoa, con 389; Chillán, en la Región del Biobío, con 333, y la comuna de Las Condes, con 218 denuncias.