El último capítulo

Tras la muerte del animador en el accidente de Juan Fernández, su círculo más íntimo ha tratado infructuosamente de llegar a un acuerdo económico con TVN, donde Felipe Camiroaga trabajó por 20 años. Han existido reuniones y peticiones concretas sobre la mesa, pero nulo acuerdo. Mientras la familia se asesora con un abogado, en el canal el asunto se mantiene en silencio. Sus ejecutivos tienen claro que una disputa con los familiares del conductor es un escenario complicado.

por Paula Comandari
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Rosa Elena Aravena no fue una mujer más en la vida de Felipe Camiroaga. Durante 18 años fue su asistente personal. Lo veía todos los días. Le llevaba su agenda, le organizaba sus rutinas, hasta le hacía las compras del supermercado. Era su consejera y su confidente. Fue tan importante en su vida, que hace unos años el animador decidió retribuirla: tal como a su padre, le cedió el 1 % de Dalai Producciones, la sociedad a través de la cual Camiroaga manejaba la mayor parte de sus activos.

Fue una relación tan estrecha que ni siquiera la muerte del conductor ha logrado romperla. Días después del fatal accidente del 2 de septiembre en Juan Fernández, donde Camiroaga y 20 personas perdieron la vida, fue esta mujer quien comenzó a ordenar todo. Lo principal era tomar contacto con la segunda familia de Camiroaga: TVN, donde el animador trabajó 20 años. Fiel a su estilo, ella lo hizo bajo total discreción.

"El predilecto" -como lo llamaban algunos ejecutivos de la estación- nunca tuvo restricciones al interior del canal, dicen en TVN. Por eso, luego del accidente, en la red estatal sabían que debían estar cerca. Que la asistente personal y los familiares de Camiroaga necesitaban apoyo. Así, antes de que las turbulentas aguas del archipiélago devolvieran los restos del rostro televisivo, quedó agendada una reunión entre Rosa Elena Aravena y Hernán Triviño, abogado de TVN.

En un hotel santiaguino, ambos conversaron poco más de una hora. Fue un encuentro marcado por silencios. Cercanos a la familia del conductor de Buenos días a todos afirman que el canal se comprometió a entregar íntegro el sueldo de Camiroaga correspondiente a septiembre. Más de 25 millones de pesos. Eso alivianaba las cosas: permitía que el "mundo" que el animador había armado, que incluía a una decena de personas que trabajaban para él, siguiera funcionando como siempre.

Sin embargo, esa suma nunca se pagó.

Semanas después del accidente, cuando en Juan Fernández se desplegaban cientos de efectivos de las Fuerzas Armadas, buzos e innumerables vuelos de aviones y helicópteros, y mientras en la entrada de TVN se congregaban cientos de personas que lloraban al conductor del matinal, las reuniones entre los más cercanos a Camiroaga y el canal continuaron sigilosamente. Varios ejecutivos afirman que las demandas fueron puestas sobre la mesa en tres reuniones que una compungida pero segura Rosa Elena sostuvo en TVN con Enzo Giacometti, director de gestión; y Bernardita Ibieta, gerenta de producción del canal. A la primera de estas citas, la mujer llegó con Francisco, hermano mayor del conductor, quien se ha mantenido activo en estas tratativas. Esa vez, él permaneció en silencio la mayor parte del tiempo.

La petición de ellos era clara: solicitaban que se mantuviera vigente el contrato que Camiroaga tenía con TVN, el cual vencía en 2013. Esto significaba que el canal debía desembolsar los más de $ 300 millones anuales que el conductor recibía por su trabajo. Porque así como Camiroaga había sido incondicional al canal, el canal debía serlo en momentos difíciles, dicen cercanos a la familia. Uno de ellos fundamenta: "Es un tema de lealtad y honor, dos valores por los que Felipe siempre luchó. Porque él no era sólo Camiroaga Fernández. Era, también, Camiroaga TVN".

En esa tensa reunión no hubo acuerdo.

Paralelamente, y para zanjar el tema laboral con Ripley, Rosa Elena aterrizó en las dependencias de la multitienda, de la cual Camiroaga era rostro. Los conocía bien: ella manejaba la relación del animador con la empresa. Le veía los contratos, la publicidad, agendaba las grabaciones, viajes y eventos. Si bien dentro de la compañía afirman que hubo intentos de negociación económica -que no prosperaron-, cercanos al conductor cuentan que la familia está muy agradecida de las rápidas gestiones que la compañía realizó para cubrir -y luego retirar- las imágenes publicitarias que había de Camiroaga en todo Chile, inmediatamente después del accidente.

En los pasillos de TVN hay un tema que nadie discute. Para la plana ejecutiva, Camiroaga era el mejor activo del canal. Y, por eso, cuidaban su imagen. "Era el mejor pagado, el que tenía el mejor estacionamiento, al que se le daba todo tipo de flexibilidades. Era el rostro por el cual dimos muchas batallas, para que siempre se sintiera cómodo", dicen al interior de la red pública.

Las negociaciones con la familia, por eso, se manejan bajo siete llaves. Porque un conflicto con ellos provocaría un daño al nombre y memoria de Camiroaga, así como un golpe para el canal. Consideran que es doloroso que la familia del animador -una persona emblemática para ellos- ponga en entredicho la buena relación de tantos años entre ambos.

El tema es complejo: los ejecutivos de TVN insisten en que las negociaciones son infructuosas, porque Camiroaga no era un empleado contratado de planta fija del canal, sino que prestaba servicios profesionales, por lo que no contaba con ningún seguro. Con su partida, el contrato desapareció, impidiendo cualquier gratificación. Ante ese panorama, lo único posible es un acuerdo extrajudicial. "Pero un canal público no puede disponer de dineros para eso. A diferencia de un canal privado, las platas de la estación estatal pertenecen a todos los chilenos", explica un ejecutivo de TVN.

El acuerdo con las otras cuatro víctimas del canal en el accidente ha sido bastante más expedito. Ellos sí tenían un contrato laboral que conllevaba un seguro de vida. Dicen que, por ejemplo, a la viuda del periodista Roberto Bruce se le asignó por ello 24 sueldos, más el finiquito y las vacaciones. Las versiones difieren: mientras algunos en la estación avalúan esta compensación en $ 200 millones, otros ejecutivos la reducen a la mitad.

Uno de los escenarios que estaría evaluando el círculo íntimo de Camiroaga sería demandar al canal, lo que para los ejecutivos de TVN sería una herramienta de presión porque, según ellos, una disputa legal en este caso carece de cualquier fundamento jurídico.

En Bellavista 0990 afirman que todos están afectados por la partida de Camiroaga, pero se eximen de responsabilidad. Que fue Desafío Chile -la organización del fallecido Felipe Cubillos- la que organizó el viaje e invitó al equipo de Buenos días a todos. La familia del animador, por su parte, aún se pregunta cómo fue posible que subieran a su mejor rostro a un avión de la Fach y no a uno comercial.

En TVN recalcan que antes de la tragedia cualquier persona habría optado por el Casa 212, precisamente por la seguridad. En esa aeronave viajó el ex Presidente Lagos, y también el ministro Andrés Allamand, siete meses antes de la tragedia. Por ello, agregan, de comprobarse que hubo algún descuido en ese vuelo, la responsabilidad recaería sobre la Fach y no sobre ellos.

Mucho antes del accidente, Camiroaga ya era un tema en la plana ejecutiva del canal. Desde hace algunos años, los directivos de la estación habían repudiado lo que calificaban como una "descarnada campaña para destruir" a quien las encuestas situaban como el mejor animador de la televisión chilena. Los dardos apuntaban a Chilevisión y sus programas de farándula: SQP y Primer plano.

Eso partió en la administración de Daniel Fernández en TVN, entre el 2004 y el 2010. "El tema de Felipe siempre estuvo dentro de nuestras principales preocupaciones", indica el ex director ejecutivo. Esto, porque el animador comenzó a resentir los ataques de la competencia, y el canal vio el riesgo de que su principal marca comenzara a desvalorizarse.

El tema pasó a ser prioridad. De ser un problema personal se transformó en un conflicto institucional, del que los máximos ejecutivos se hicieron parte.

El problema se agudizó en 2008, cuando el periodista Italo Passalacqua afirmó en SQP que el animador se avergonzaba de su hermano homosexual y que lo había obligado a retirarse de Chile. Eso terminó en una demanda de Camiroaga en contra de Passalacqua por indemnización de perjuicios, por "difundir en dos ediciones de SQP informaciones falsas respecto de mi familia y de mí, las cuales me causaron daños en mis sentimientos, en mi honra e imagen". Su abogado para este caso fue Ciro Colombara, quien en marzo pasado ganó en primera instancia. La Corte de Apelaciones entregará el veredicto final por estos días.

Que TVN tomara el tema de Camiroaga como propio continuó con la actual administración de Mauro Valdés. La gerencia de comunicaciones del canal, que históricamente ha sido asesorada por Stanley Chile Press, fue reforzada hace algunos meses: TVN contrató a la consultora Imaginaccion, del ex ministro de Patricio Aylwin, Enrique Correa, para fortalecer la mirada estratégica del canal en general, y específicamente para el capítulo Camiroaga. Fueron el hijo de Correa, Carlos, y el ex diputado Jorge Insunza quienes aterrizaron en las dependencias de TVN para tratar el diseño que debía seguirse para proteger la imagen del animador.

A las reuniones del comité comunicacional de los lunes al mediodía se sumaron otras. Especialmente en los momentos más álgidos, cuando el interés que despertaba Camiroaga en los medios fue catalogado por él como persecuciones e intromisiones a su vida privada. Por ello, el equipo comunicacional, junto al propio Valdés, quien se sumó en varias oportunidades a estas reuniones, definió una pauta de trabajo. En algunos encuentros participó el animador. Dicen que llegaba relajado, que se reía, pero que a puertas cerradas pidió explícitamente el respaldo del canal. Además, se le solicitó a Mauricio Correa, director de Buenos días a todos, que efectuara un coaching al conductor, para definir las acciones que debía tomar Camiroaga cuando se sintiera atacado.

El tema tenía tan afectado al animador, que cuando ocurrió el incendio de su casa, en febrero pasado, él no descartó que hubiese sido intencional, dicen sus cercanos. Los peritos aún no determinan la causa de ese suceso.

El asunto escaló alto. Tanto, que el canal incluso puso sobre la mesa la idea de crear un programa especial de farándula, como plataforma de respuesta. Aunque la actual dirección ejecutiva pidió una propuesta, la iniciativa no se ha concretado.

En Chilevisión, sin embargo, descartan cualquier tipo de campaña en contra del animador. Afirman que Camiroaga pedía un trato especial que no se condecía con su estatus de figura pública. "En algún momento se levantó la teoría de que teníamos una especie de confabulación contra Felipe, pero eso jamás fue así. Siento que él, en algún momento, se puso demasiado a la defensiva. Felipe era el principal personaje de la farándula, era lógico que se fijaran en él", señala Jaime de Aguirre, director ejecutivo de Chilevisión.

En la estación pública, el tema se percibía distinto: fue materia de conversación en el directorio.

Bajo reserva absoluta se efectuó el último encuentro entre Rosa Elena Aravena y Enzo Giacometti en las dependencias de TVN, el viernes 4 de noviembre. En una reunión más distendida que las anteriores, la asistente del animador pidió que la compensación ya no fuera la continuación del contrato, pero que, al menos, se efectuara una retribución simbólica. De esa manera, se explicó, los familiares de Camiroaga sentirían que el canal cerraba el ciclo y que lo habían protegido hasta el final.

Justo una semana después de ese último encuentro, los familiares decidieron que todas las negociaciones futuras quedarían en manos de Alejandro Alvarez, socio del estudio Bofill, Mir & Alvarez Jana, quien además es panelista del programa Estado nacional, de TVN. El conoce a los Camiroaga desde hace años, por la cercanía de su mujer con la familia del animador.

Jorge, el padre de Camiroaga, y sus hermanos, Francisco y Soledad, han llegado en varias oportunidades a las oficinas del estudio de abogados, en el piso 8 de Andrés Bello 2711. Esta es la primera vez que la familia contrata los servicios de Alvarez, y la idea es que el abogado realice todos los trámites de sucesión.

Como Camiroaga no tenía testamento, los bienes legalmente deben ser traspasados a su padre, quien deberá decidir qué hacer con ellos cuando finalice el proceso de posesión efectiva, posiblemente en enero. Sus cercanos avalúan el patrimonio del animador en unos cuatro millones de dólares.

Lo primero ha sido realizar un catastro de los bienes. La sociedad Dalai posee varios inmuebles, incluidas las nueve parcelas del animador en Chicureo, cuatro de las cuales él intentó vender en vida. A pocos días de la tragedia, su familia retiró los letreros de venta. Algo que han hecho con casi la mayor parte de los bienes de esta sociedad, que incluyen acciones del hotel Radisson de Concón, un refugio en La Parva, dos departamentos en el barrio El Golf -uno en la calle Glamis y otro en el hotel W-; una parcela en Chiloé; caballos, vacas y terneros; y un Mercedes Benz verde metálico que cuesta 80 millones de pesos. Ese auto estuvo disponible en Kaufmann de Cantagallo, pero hace unos días la familia decidió congelar su venta.

Su patrimonio, además, incluye el campo de 189 hectáreas que Camiroaga compró en Chillán, a través de la sociedad Agrícola Campo Viejo, y otros bienes a su nombre, como un Mercedes Benz antiguo que bordea los nueve millones de pesos.

Mientras se ordenan sus pertenecias, en las oficinas del abogado se ha conversado el tema de las eventuales responsabilidades penales y civiles que pudiesen existir como consecuencia de la caída del Casa 212. Cercanos al jurista afirman que lo primero es esperar el resultado de la investigación del ministro en visita Juan Cristóbal Mera.

Tras las infructuosas negociaciones con TVN, el tema se desplazó a las dependencias del estudio de abogados en Andrés Bello. Los ejecutivos de la estación pública ya están al tanto. "Ellos subieron a Felipe en un avión que percibimos nunca debió haber despegado", repiten los más cercanos al clan Camiroaga. Sin embargo, afirman que cualquier disputa legal contra el canal sería un tema delicado, por lo que significaba TVN para el animador. Esa es la postura de Jorge, el padre, quien se ha mantenido bastante más distante en esas negociaciones y espera que la relación con la estación finalice en forma armónica. Lo que sí le preocupa es que el canal respete la figura de su hijo y que se acuerde que a futuro no se sacará provecho de su imagen.

Esta semana, todas esas conversaciones quedaron momentáneamente detenidas. Tanto Rosa Elena Aravena como la familia se abocaron a los últimos funerales del animador en Villa Alegre, el miércoles pasado. Intentan cerrar el duro ciclo que comenzó ese 2 de septiembre.

El capítulo final, sin embargo, continúa en puntos suspensivos.S

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