LA TERCERA EDICION IMPRESA | sábado 19 de noviembre de 2011
La investigación también emplaza al gobierno a mejorar la calidad de servicio del Transantiago.
Con ventas superiores a los 900 automóviles diarios, Santiago está incubando un caos vial que explotará en 2030, según los expertos. Ese año, la capital chilena podría acercarse al nivel de congestión que hoy viven otras urbes de Latinoamérica, como Sao Paulo, Caracas o Ciudad de México.
Actualmente, más de 1.300.000 autos circulan por las calles de Santiago y, según el ritmo de crecimiento del mercado automotor, la cifra podría incluso duplicarse en dos décadas más.
El experto en Transportes de la Universidad de Chile y miembro del Instituto de Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), Francisco Martínez, dirigió una investigación junto a la Cepal que anticipa el escenario de caos vehicular de 2030 y propone soluciones que deben tomarse hoy.
Para ello, se modelaron tres escenarios: en uno se simula cómo sería la ciudad sin tomar ninguna medida. En ese esquema, Santiago alcanzará un parque vehicular de 2.371.707 autos, con grandes niveles de congestión en zonas de crecimiento inmobiliario, como Maipú, Puente Alto y Quilicura.
En un segundo esquema, se incluye la intervención directa del mercado, es decir, la construcción de un 100% más de autopistas y una ampliación de las actuales en 30%. Por ese estímulo, el parque de autos llegará a 2.738.735, con el consiguiente aumento de los tacos, sobre todo en el centro.
El tercer escenario, en que la situación se enfrenta con medidas del Estado, es el que recomienda esta investigación financiada por el gobierno alemán. En ese esquema, el gobierno invierte en las mejoras del transporte público e implementa medidas de control de la congestión, como la tarificación vial, dos líneas de Metro (3 y 6) y trenes suburbanos a Melipilla, Padre Hurtado, Peñaflor y Talagante. Con esas medidas funcionando, el parque automotor sólo llega a 1.798.811 y la congestión se mantiene cercana a los niveles actuales
" Transantiago es una medida que aún debe terminar de implementarse, como la red de Metro. La tarificación vial es muy importante, porque regula el uso del auto y entrega recursos para resolver el problema. No se puede esperar que la situación sea grave; es mejor tomar las medidas a tiempo", explica el experto en Transportes, Francisco Martínez.
A juicio del especialista, la situación actual "no será sostenible en el largo plazo. Hoy se produce una paradoja, porque no se tarifica, se deja que aumente la demanda por autos y el transporte público no crece como debería".
Plan maestro
En el gobierno están conscientes de la situación que podría enfrentar la ciudad en dos décadas más. Según un análisis del Ministerio de Transportes, el 2030 el 47% de los hogares de Santiago contará con, al menos, un automóvil y la población alcanzará los ocho millones de habitantes.
Por ello, la Secretaria de Planificación de Transporte (Sectra) elabora un Plan Estratégico de Transporte para el Gran Santiago. En él se buscará fortalecer el transporte público con 80 obras de vialidad para los buses, el servicio de tren Rancagua Express y las nuevas líneas 3 y 6 de Metro, además de proyectos de tranvías que están en evaluación.
El programa incorpora obras como 10 kilómetros nuevos de ciclovías, un estudio para analizar estacionamientos y giros en avenidas importantes, además de autopistas concesionadas, como Vespucio Oriente, Costanera Central y la conexión entre las rutas 68 y 78.
Además, se establecen mejoras tecnológicas en la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT), con sensores de detección de tráfico que se instalarán desde 2012.
"Estamos trabajando firmemente en preparar la ciudad para sus nuevas dimensiones con acciones en diversas áreas. La congestión es propia de ciudades de este tamaño y su control es posible fomentando el uso de modos de transporte masivos, priorizando el espacio vial y controlando la circulación de los vehículos con medios tecnológicos", señala el ministro de Transportes, Pedro Pablo Errázuriz.
El Ministerio de Transportes encargó un estudio de tarificación vial por congestión a la consultora Steer Davies & Gleave, la misma empresa que dirigió la actual subsecretaria de Transportes, Gloria Hutt.
El análisis es el segundo que hace la firma para evaluar la aplicación de la medida, que implica el pago por transitar en vías congestionadas. En un primer estudio, se recomendó la aplicación de la medida de control de la congestión en el centro de Santiago.
Sin embargo, debido al explosivo crecimiento del sector de "Sanhattan", derivado de la construcción de oficinas corporativas y el proyecto Costanera Center, el gobierno optó por evaluar la medida en esa zona.
"Estamos licitando un estudio con mucho detalle y mediciones de tráfico para entender bien el sistema. Es muy delicado pensar en tarificación vial. No nos podemos equivocar en la disponibilidad de la gente a pagar, porque el sistema tiene que financiarse por sí mismo. Tenemos que ver si existen los niveles de congestión que así lo justifican y compararlos con el nivel de ingresos", explica la subsecretaria Hutt.
En un primer informe, la consultora recomendó tarificar el cuadrante de las avenidas Kennedy, Manquehue, Colón, Eliodoro Yáñez y Pedro de Valdivia. Actualmente, la firma realiza un segundo informe con ubicación de los pórticos de pago y montos de cobro a los automovilistas.