LA TERCERA EDICION IMPRESA | lunes 17 de octubre de 2011
FF.AA. y policías se traspasarán datos. Rodrigo Ubilla visitó frontera EEUU-México.
La elaboración de protocolos para garantizar el traspaso de información respecto del narcotráfico será uno de los elementos fundamentales para el éxito del Plan Frontera Norte, que fue anunciado por el gobierno el pasado 4 de octubre.
El objetivo es garantizar la coordinación entre el gobierno, Fuerzas Armadas, Carabineros, PDI, Aduanas, SAG y Directemar -las principales ramas involucradas en la estrategia- para lograr la detención de las bandas en la frontera o el desierto, es decir, antes de que instalen la droga en las ciudades y ésta sea comercializada.
El subsecretario de Interior, Rodrigo Ubilla, explica que el Plan Frontera Norte no sólo busca implementar tecnología (ver infografía) para disminuir el ingreso de droga al país. "Contempla que mediante protocolos, acordados vía Estado Mayor Conjunto y todos los actores, se defina cómo entregarse mutuamente información para que actúen las instancias que pueden requisar la droga y detener a los narcotraficantes (las policías)".
Ubilla enfatiza que "lo que no puede ser es que, por ejemplo, si la Fach está haciendo un vuelo y observando un ilícito, no entregue la información a quien corresponde. O que si Carabineros descubre que un cargamento va hacia el puerto, le informe a Directemar".
Explica, además, que la tecnología se implementará tanto en pasos legales como en los lugares no habilitados. Estos últimos suman 140 en la frontera con Perú, Bolivia y Argentina, países con los cuales se comparte 1.335 km de frontera en el norte.
Ubilla estuvo la semana pasada en EEUU y México recopilando información sobre la tecnología y las estrategias ocupadas en la frontera de esos dos países. "Es el tipo de inteligencia que queremos tener", dice. El viaje fue organizado por la DEA, tras petición del gobierno.
Equipamiento
Carabineros estará encargado de capturar a los narcotraficantes que logren traspasar los pasos fronterizos. Será un segundo anillo de protección, donde deberá perseguir a los delincuentes por el desierto. Para ello, será dotado de tecnología que le permita actuar en terrenos complejos del Norte Grande.
El vehículo estrella será el Cuartel Móvil del Desierto, que soportará temperaturas de hasta -20°, tendrá neumáticos de alta adhesión y autonomía de 2.500 kilómetros. Estará equipado con una cámara que captará imágenes en 360°, las que también estarán disponibles en los pasos fronterizos. Seis efectivos de la policía uniformada "vivirán" en él por al menos una semana, persiguiendo a los delincuentes.
Una cuadrimoto y otro móvil tipo "buggie" acompañarán al camión por el desierto. Dos efectivos viajarán a bordo de éstos para entrar en los terrenos dificultosos.
Los uniformados también vestirán trajes que les permitirán actuar en condiciones extremas de frío o calor.
El general de Carabineros Christian Fuenzalida, director de Organización Delictual y Drogas, sostiene que "parte importante del Plan Frontera Norte es la interceptación, poder llegar a los delincuentes, revisarlos y detenerlos". Explica que, para ello, "gran parte del trabajo se logrará en base a información residual de distintas investigaciones".