LA TERCERA EDICION IMPRESA | domingo 16 de octubre de 2011
Ingreso de pasta base extranjera incidió en el cambio de los narcos chilenos.
Un informe elaborado en 2010 por Naciones Unidas (ONU) evidenció que Perú y Bolivia -países limítrofes con Chile- elaboraron el 57% de la producción mundial de coca. Según el reporte, los narcotraficantes de esos países, además, aumentaron su capacidad para transformar el producto en cocaína, ya que habrían descubierto nuevas formas de obtener los precursores químicos (como acetona, bicarbonato u otros elementos necesarios para su elaboración).
Un escenario que, a juicio del abogado Marko Magnic, presidente de los Organismos Nacionales Encargados de Combatir el Tráfico Ilícito de Drogas en América Latina y el Caribe (Honlea, por sus siglas en inglés), no sólo potencia a Chile como país de tránsito de la droga, sino que, además, motivó a que los narcos nacionales incursionaran en la elaboración de su propia mercancía.
¿Qué rol tiene Chile en el tráfico de drogas internacional?
Chile es más bien un país consumidor, pero en el contexto regional sus habitantes son tan pocos que no afectan (al mercado ilícito). En el concierto regional, Chile es un país de tránsito para el tráfico de drogas. Hay consumo, pero es mayoritariamente un país que sirve para que transite la droga.
De acuerdo con cifras entregadas por la Subsecretaría de Interior, entre enero de 2009 y julio de 2011 se incautó en el extranjero un total de 6.950 kilos de cocaína, la cual, en su mayoría, estaba oculta en contenedores de origen boliviano que pasaron por puertos chilenos antes de ser transportados por mar a otros países.
Esta situación, asegura Magdic, lleva a plantear la necesidad de mejorar la vigilancia tanto en los pasos fronterizos no habilitados como en las carreteras, las cuales son las vías lógicas de tránsito utilizadas para trasladar la droga que ya ingresó a Chile desde los países cercanos.
¿Es necesario reforzar los pasos no habilitados para evitar el ingreso de mercancía?
Siempre se habla de los pasos no habilitados del norte y que el desierto (potencia el tráfico de drogas). Es al revés, nuestra geografía nos beneficia. Hoy en día, si quieren ingresar mucha droga en el país, tienen que usar las carreteras. Los narcos pueden tirar 15 mulas por el desierto, acumular droga en Antofagasta, Iquique y Calama y comenzar a moverla hacia el sur. Cuando (las policías) encuentran un camión con 800 kilos de cocaína por un paso habilitado, es porque ese dealer ya pasó 10 veces antes por ese lugar, y van a ir subiendo la cantidad de a poco para no arriesgar la carga (de droga).
¿Qué consecuencias ha tenido el ingreso de tanta droga al territorio chileno?
Hay que tener cuidado, porque lo que está empezando a ocurrir de a poco es que Chile está empezando a producir su propia droga. Está entrando mucha pasta base boliviana y peruana, y acá la refinan y la transforman en clorhidrato de cocaína. Qué es lo que hacen los traficantes: se traen la pasta base (del extranjero), que es más barata, y la hacen cocaína. Pero no tiene el 90% o 95% de pureza de la droga de Colombia o Bolivia, hechas en la selva, sino que tiene una pureza del 40%, que es mucho más tóxica.
¿Qué medidas han adoptado para identificar los químicos usados en Chile para fabricar el alcaloide?
Se hicieron, en 2010, 34 fiscalizaciones y nunca producto de esas fiscalizaciones se detectó nada. Recibí todo del Conace, pasó a depender este tema de Crimen Organizado, y nos dimos cuenta de que había 5.000 empresas de precursores químicos, y que de todas las que exportan estos productos, el 47% de los químicos chilenos se va a Bolivia y Perú, que son los principales productores de cocaína.