LA TERCERA EDICION IMPRESA | lunes 03 de octubre de 2011
Cifra dada por Interior equivale a incautaciones en el extranjero desde 2009 y julio de 2011.
El 22 de junio, en un puerto español fueron decomisados 263 kilos de cocaína en una embarcación que hizo escala en Chile. Esta incautación, según las autoridades, demuestra que nuestro país es ocupado como una zona de tránsito por grupos de narcotraficantes.
De acuerdo a cifras oficiales del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, desde enero de 2009 y hasta el 28 de julio pasado han sido incautados en puertos extranjeros un total de 6.950 kilos de cocaína y mayoritariamente en contenedores de origen boliviano que ingresaron a Chile para ser enviados por mar a diversos países.
En tanto, desde agosto de 2010 a junio de 2011, las policías han incautado 766 kilos de cocaína que iban a ser embarcadas para su despacho. Seis de estos decomisos han sido realizados desde el puerto de Arica, desde donde, se estima, sale la mayor cantidad de droga que ingresa al país proveniente de Bolivia o Perú.
Los principales destinos de la droga embarcada en los puertos chilenos son países como España, Turquía, Alemania y Grecia.
Para el subsecretario del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Ubilla, se trata de una cifra preocupante.
Sostuvo que esta cantidad de droga incautada en el extranjero demuestra que "somos un país altamente vulnerable, somos un país de tránsito, no un país productor de droga".
Ubilla dice que hay dos hechos objetivos que inciden en que nuestro país sea utilizado para realizar embarques de droga. "Más del 50% de la cocaína se produce entre Bolivia y Perú, y tenemos más de 1.400 kilómetros de frontera vulnerable y que hay que proteger", puntualizó.
Agregó que otro factor que ha influido es que la lucha en contra del narcotráfico en Colombia ha desplazado a los productores de droga hacia el sur, específicamente a países como Perú y Bolivia.
Según Ubilla, el Plan Frontera Norte, que pretende implementar el gobierno, tiene por objetivo fortalecer los controles en los pasos habilitados e ilegales, para impedir que la droga ingrese al país.
La iniciativa, que debería ser lanzada oficialmente en los próximos días, contempla una fuerte inversión de recursos en la adquisición de tecnología para fortalecer la presencia policial en los pasos de las tres primeras regiones del país.
Encuentro internacional
El cómo proteger la frontera ante la amenaza del tráfico de drogas es justamente una de las materias que será abordada en la XXI reunión anual de la Honlea (Heads of National Drug Law Enforcement Agencies), que reúne a los principales representantes de las agencias dedicadas al combate del narcotráfico
de América Latina y el Caribe. La cita tendrá lugar a partir de hoy, en la sede de la Cepal, en Santiago.
Otros puntos que se abordarán es el control de la industria química para acrecentar la fiscalización de los precursores utilizados para la fabricación de drogas.
Respecto del encuentro internacional, Rodrigo Ubilla dijo que "tenemos que buscar alianzas y las hemos hecho desde el primer momento con organismos como la OEA, la DEA y Naciones Unidas".
"Vamos a tener la posibilidad de tener un grupo muy selecto de personas dedicado al combate del narcotráfico para intercambiar opiniones", precisó el subsecretario.
En noviembre, y con la presencia de agentes de la DEA, se realizará en Chile un seminario práctico en los puertos para detectar cargamentos de drogas.
"Vamos a capacitar a toda la gente involucrada en el tema de los puertos, con la finalidad de detectar los contenedores. Si el tráfico de droga está globalizado, su combate también debe serlo", explicó el subsecretario Rodrigo Ubilla. Aseguró que se incorporará más tecnología en las zonas de puertos para detectar droga.
Un ejemplo de la utilización de puertos chilenos para sacar cocaína al extranjero es el caso del ex general boliviano René Sanabria, condenado a 14 años de cárcel en Estados Unidos por tráfico.
Ante las sospechas de que sacaba droga por Chile, efectivos del OS-7 de Carabineros, en conjunto con la DEA, simularon ser compradores de drogas e hicieron que el ex general enviara a EE.UU. 144 kilos de cocaína. Así, comprobaron que efectivamente sacaba droga por el puerto de Arica.