LA TERCERA EDICION IMPRESA | sábado 17 de septiembre de 2011
Ambos dirigentes ayer se reunieron privadamente con Camilo Ballesteros, presidente de Feusach.
Hasta la sede de la Feuc llegaron, ayer por la mañana, los tres grandes ausentes en el cierre de la última asamblea de la Confech: la presidenta de la Fech, Camila Vallejo; su par de la Feuc, Giorgio Jackson, y el represen- tante de la Feusach, Camilo Ballesteros. Los tres principales voceros de la Región Metropolitana se reunieron para analizar los pasos a seguir, tras la compleja jornada del jueves en Valparaíso.
En esa cita se explicitaron tensiones y posturas contrapuestas, que venían arrastrándose de citas anteriores y que se incrementaron, luego que se oficializara la negativa del gobierno a aceptar las dos principales garantías solicitadas por los estudiantes para incorporarse a las mesas de trabajo propuestas por el Presidente Sebastián Piñera. Se trata de la detención de los proyectos de ley del sector y la postergación del plazo del 7 de octubre, fecha en que los planteles deben tener cerrado el primer semestre, para obtener créditos y becas.
La cita de los dirigentes metropolitanos, explican cercanos a estos dirigentes, tuvo como propósito discutir los pasos a seguir luego que decidieran marginarse de la comunicación pública del principal resultado de la asamblea: la convocatoria a un paro nacional para este jueves, que se sumará a una gran marcha por el centro de Santiago, en rechazo a la respuesta del ministro de Educación, Felipe Bulnes.
El motivo de esta decisión, afirman estas fuentes, fue mostrar a los sectores más radicalizados de la Confech que son los dirigentes metropolitanos quienes tienen el manejo comunicacional de la entidad, aunque los otros sectores -conocidos como ultras e integrados principalmente por dirigentes de regiones- fueran mayoría en la asamblea y, también, en la mesa ejecutiva.
Añadieron que el motivo de la ausencia en el punto de prensa -asumido finalmente por dirigentes de la U.de Valparaíso, U. de La Serena y el vicepresidente de la Fech, Francisco Figueroa- tuvo que ver con las divergencias internas y no con el rechazo a la negativa del gobierno. En esto, sostuvieron, hay consenso en que el Ejecutivo no dio una respuesta satisfactoria a los jóvenes.
Respecto de las diferencias internas, una de las principales tuvo que ver con el 7 de octubre. Asistentes a la asamblea de Valparaíso sostuvieron que Camia Vallejo planteó la posibilidad de que la U. de Chile cierre el primer semestre, punto sobre el que hay posturas contrapuestas en la Confech.
El ministro Felipe Bulnes ayer puso énfasis en las diferencias en la Confech y criticó a los sectores más radicales (ver página 3).
Ayer, el presidente de la Feuc dio una versión diferente del retiro de los voceros. "No sé muy bien lo que tuvo que hacer Camila, pero yo por lo menos tenía que devolverme a una reunión, a las 8.15 de la mañana, con la rectoría, en la casa central de la Universidad Católica, y teníamos que tomar un bus con horario restringido", dijo a radio ADN.
Otros miembros de la mesa ejecutiva de la Confech sostuvieron ayer que el retiro de los militantes comunistas Vallejo y Ballesteros, además de Jackson, pone en una situación compleja al resto de la Confech, pues efectivamente, Vallejo y Jackson son rostros identificables por la ciudadanía. Añadieron, sin embargo, que la negativa de ambos a asumir la vocería en Valparaíso podría aumentar las peticiones de modificar la mesa ejecutiva de la Confech, de la que los dos forman parte. Agregan que los tres dirigentes de Santiago buscarían una mesa ejecutiva proclive a retomar el diálogo con el gobierno.
Marcha masiva
Cercanos a los dirigentes de Santiago explicaron que, independiente de las diferencias, en la cita de ayer se acordó que Vallejo y Jackson sí tendrán protagonismo en el paro nacional convocado para el jueves. Esto, ya que quieren reforzar el punto de que ambos dirigentes son los capaces de generar grandes convocatorias. Estas fuentes añadieron que la convocatoria la manifestarán a través de una marcha por el centro de Santiago, con un trayecto por definir, cuyo propósito será hacer una demostración de fuerza.
Dirigentes de la Confech afirmaron ayer que, en caso de no lograr una convocatoria importante para este jueves, su capacidad de presionar al gobierno se verá debilitada. "Esto se acabaría", dijo un dirigente.
Para el paro del jueves (y las dos movilizaciones siguientes, del jueves 29 y el 7 de octubre), la Confech invitó también a otros actores sociales y gremiales.
Uno de los voceros de la CUT, Guillermo Salinas, comprometió la participación del organismo: "Estamos por apoyar lo que ellos convoquen. Los trabajadores que nosotros representamos son los padres de los estudiantes que tienen que pagar por la educación".