LA TERCERA EDICION IMPRESA | viernes 02 de septiembre de 2011
Por malos resultados comerciales, el sello colombiano ya no publicará novelas y no ficción. Se concentrará en textos educativos.
El primero que asumió el riesgo fue Roberto Ampuero: dejó el sello Planeta y con la novela El caso Neruda se sumó a editorial Norma, que empezaba un período de expansión internacional. Luego lo siguieron Pablo Simonetti y Sebastián Edwards. Por lo tres, el sello pagó más de 400 mil dólares. Corría el 2008 y la casa colombiana pretendía jugar en las grandes ligas de la edición hispanoamericana. Tres años después, Norma pisa el freno.
Ayer, el sello informó que concentrará su trabajo en la literatura infantil y textos escolares, desistiendo de las novelas para adultos, la no ficción y la autoayuda. "Carvajal Educación (grupo que integra al sello) concentrará sus esfuerzos en necesidades de la comunidad educativa, decidiendo desinvertir de manera paulatina en las líneas de negocio que no atienden a este mercado", se lee en un comunicado.
Malos resultados comerciales advertían hace meses la situación de Norma y ya era un hecho que en 2012 la editorial cerraría su sede en España. La nueva información tendrá efectos en toda la región. Y en Chile. Para empezar, a fin de año el editor Sergio Gómez dejará su cargo.
Además, hay proyectos editoriales que ya no van: Mocha dick, la novela gráfica de Francisco Ortega y Gonzalo Martínez, no será publicada por Norma. Está por verse qué sucederá con Raro, el nuevo libro de Oscar Contardo: iba a ser lanzado para la Feria Internacional del Libro de Santiago.
El futuro del trabajo de Contardo será visto en dos semanas más en España. El agente del periodista, Guillermo Schavelzon, negociará el destino de Raro con ejecutivos de Norma. Ahí habrán más temas: Schavelzon también lleva las carreras de Ampuero, Simonetti y Edwards, entre otros afectados latinoamericanos.
"Lo de Norma es algo muy desafortunado, y aunque hace meses se hablaba de ello, el momento del impacto siempre es fuerte", dice Schavelzon. "Son días de duelo en el mundo de la edición, en Latinoamérica y en España", agrega.
"Es una pena", suma Simonetti, que lanzó con Norma La barrera del pudor (2009). "Tuve una gran experiencia con Norma y me ayudó mucho publicando mis libros en todo Latinoamérica", dice.
Al contrario de las dificultardes comerciales internacionales de Norma, especialmente duras en España, en Chile los números no iban mal. Simonetti era parte de un trío de bestseller imbatibles del sello: junto a Ampuero y Edwards, suelen habitar en las listas de los libros más vendidos. Lo mismo que la estrella de la autoayuda: Pilar Sordo. Algo más: el sello publica la que probablemente sea la novela gráfica chilena más exitosa, 1899, de Ortega y Daniel, que está hace un mes en el ránking.
En una agresiva estrategia, en 2008 Norma desembolsó alrededor de 420 mil dólares para contratar los nuevos libros de Roberto Ampuero, Pablo Simonetti y Sebastián Edwards. El primero recibió 200 mil dólares, el segundo 170 y Edwards cerca de 50 mil.