LA TERCERA EDICION IMPRESA | viernes 19 de agosto de 2011
Erich von Stroheim de Cristophe Pellet llega el domingo al Festival de Dramaturgia Europea.
Es la historia de un trío fuera de lo común, compuesto por una mujer que graba videos eróticos (Carolina Jullian), un gigoló (Cristián Carvajal) y un muchacho que se está iniciando sexualmente, apodado "el soldadito" (Guillermo Ugalde). Pero sobre todo es la historia de "seres humanos que están a la deriva de la muerte", señala el director Rodrigo Pérez sobre los protagonistas de Erich von Stroheim, la obra del francés Cristophe Pellet que montará el domingo en el Festival de Dramaturgia Europea Contemporánea, ciclo que arranca mañana en el GAM.
La obra lleva el nombre del cineasta austriaco que en 1909 abandonó sus estudios en la Academia Militar de Viena para irse a Hollywood. Allá se nacionalizó e interpretó como actor a oficiales perversos durante la I Guerra Mundial. Pero una frase suya en un comercial publicitario lo perpetuó en el inconsciente colectivo de Estados Unidos. Mirando a la cámara, Stroheim disparaba: "Soy el hombre al que le gustaría odiar".
Polémico y catalogado de frívolo, Stroheim también se convirtió en el primer director despedido en Hollywood. Corría el año 1922 y éste había escrito, dirigido y protagonizado una historia sexual que ocurría en Montecarlo. La cinta se llamaba Esposas frívolas y él encarnaba a un conde ruso, que seducía a una mujer casada con un diplomático. El filme mudo duraba cuatro horas y el director de producción quiso cortarla a la mitad. Stroheim se negó y fue exonerado. Murió el 12 de mayo de 1957 sin haber visto la versión mutilada, que Jean Renoir reconocería, más tarde, como una de las películas que lo inspiró a convertirse en cineasta.
"Era un impostor y un genio. Se forjó su propia leyenda e hizo películas con su vida", explica en la obra el "soldadito", cuando el gigoló le pregunta quién diablos es ese tal Stroheim al que el muchacho juega a interpretar. "Los personajes están en un punto crítico, no sabemos por qué, pero están a punto de llegar a la orilla o sucumbir. Están atrapados en sus propios deseos y fantasmas, quieren salir de sí mismos como Stroheim lo hizo", dice Pérez.
En escena, tres sillas, dos computadores, un micrófono y las imágenes de los actores proyectadas en un telón, dan cuenta de esta claustrofobia. "Fusión de cine y erotismo", según el actor Guillermo Ugalde. El gigoló confiesa un abuso sexual que sufrió de niño. "Una pareja, igual un muerto" dice, mientras la mujer se graba a sí misma y también a otros hombres, sin explicar si lo hace para satisfacer su propio placer o para abastecer a una empresa pornográfica. "Es una obra que no da muchos antecedentes, lo que hace que tenga múltiples posibilidades narrativas. Los personajes podrían estar hablando frente a frente o chateando. Lo que haremos es dejar que el público decida", cuenta Pérez. El autor asistirá a la función y al final sostendrá un encuentro con los espectadores.
La pieza se puede ver el 21 y 30 de agosto a las 20 y 21 horas respectivamente, en la sala A2 del GAM. Dirigida por Rodrigo Pérez, en el elenco figuran Cristián Carvajal, Carolina Jullian y Guillermo Ugalde. Las entradas son gratuitas, previo retiro de invitación. Más información en www.festivaldedramaturgiaeuropea.cl