LA TERCERA EDICION IMPRESA | jueves 04 de agosto de 2011
En la noche, ministro del Interior se reunió en La Moneda con convocantes a movilizaciones sin llegar a acuerdo.
"Marcharemos sí o sí", afirmaron dirigentes estudiantiles y del Colegio de Profesores tras reunirse anoche en La Moneda por más de dos horas con el ministro del Interior Rodrigo Hinz-peter, el subsecretario Rodrigo Ubilla y la intendenta de Santiago, Cecilia Pérez.
La cita, agendada durante la tarde, buscó desactivar infructuosamente la fuerte pugna instalada entre el gobierno y el movimiento estudiantil por la decisión de mantener en pie la movilización de hoy, pese a la prohibición del Ejecutivo. A mediodía, Hinzpeter había sido enfático en señalar que "el tiempo de las marchas se acabó".
En el tenso encuentro -según fuentes oficialistas-, los representantes del gobierno ofrecieron tres alternativas para autorizar la movilización: que los universitarios cambiaran de fecha; se sumaran a la convocatoria que los estudiantes secundarios fijaron para las 10 horas, o que modificaran el trazado original de la marcha de la tarde y en lugar de partir desde Plaza Italia, lo hicieran desde la Usach hasta el Parque O'Higgins.
Por 10 minutos deliberaron a solas los dirigentes estudiantiles el ofrecimiento de La Moneda. Luego, la presidenta de la Fech, Camila Vallejo, notificó la insistencia del movimiento a ocupar Plaza Italia con o sin permiso.
A las 10.30 saldrán a la calle los secundarios y a las 18.30 los universitarios. Ambos recorridos consideran llegar a la Plaza de la Ciudadanía.
Asistentes a la reunión señalan que Hinzpeter les señaló que el gobierno está obligado a resguardar el orden público y que ante eventuales desmanes los organizadores de la marcha deberán hacerse responsables. En público, el titular de Interior criticó la intransigencia de los estudiantes, aludiendo a que el gobierno había flexibilizado su postura original.
Rechazo a reforma
Las marchas convocadas para hoy por la Alameda se suman a la negativa de los estudiantes a las propuestas en educación, entregadas el lunes por el gobierno.
Aunque originalmente el movimiento estudiantil entregaría una respuesta formal mañana, ayer se multiplicaron las críticas al documento en distintas federa- ciones de estudiantes. Así, las universidades de Chile, Concepción, Valparaíso, Playa Ancha, Los Lagos, La Serena, UC del Norte y Arturo Prat (sede Victoria) se sumaron al rechazo que tempranamente había surgido desde las federaciones de la U. Católica, la Usach, la Federico Santa María y la Utem.
En total, hasta anoche, el registro acumulaba 14 casas de estudios en oposición al planteamiento del ministro de Educación, Felipe Bulnes.
"Es una propuesta que refuerza el carácter ideológico que tiene este gobierno: la concepción de la educación como un bien de consumo, que el acceso y la mantención en la educación superior dependa de la capacidad de endeudamiento de las familias. Eso está aún en el corazón de esta propuesta", dijo el vicepresidente de la Fech, Francisco Figueroa.
Patricio Contreras, de la U. Los Lagos y representante de la zonal sur en el Confech, agregó: "No hay voluntad de avanzar hacia una transformación más profunda al sistema educacional. Se mantiene la misma lógica de profundizar y perpetuar un modelo que no está teniendo los resultados necesarios".
Uno de los voceros de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), Freddy Fuentes, anticipó que "la propuesta del gobierno será rechazada".
Consciente del escenario adverso, el ministro Felipe Bulnes acudió ayer al Congreso, donde se refirió al inminente rechazo del texto elaborado por el gobierno. "Espero que no prime la intransigencia. Darnos un portazo mañana (hoy) o el viernes sería una mala noticia, no para el gobierno, sino para el país y la educación", manifestó.
Y añadió: "Algunos estudiantes salieron a rechazar la propuesta antes de conocerla y me llamó la atención que cuando la presentábamos se formaran barricadas. Esa no es la forma en que tenemos que avanzar".
La unanimidad manifestada hasta ayer por las federaciones estudiantiles que rechazan la propuesta de gobierno, confirmó la pérdida de influencia de las dirigencias más moderadas, representadas por la Fech, frente a las más radicalizadas, que han logrado imponer reivindicaciones más extremas.
El lunes, cuando el ministro Felipe Bulnes anunció su propuesta educacional, en el gobierno se asumió como estrategia política trasladar la discusión y el debate por la reforma al Congreso. En forma de proyectos de ley se materializará la mayoría de las iniciativas anunciadas.
Más de dos meses llevan las acciones estudiantiles y cada cierto tiempo sale a flote el riesgo de un desgaste en las bases. La decisión de universitarios y secundarios de prolongar las tomas y su oposición al gobierno pondrá a prueba una vez más la solidez del movimiento.
Desde el inicio de las movilizaciones, la apuesta de la Concertación ha sido identificarse con las demandas estudiantiles. Aunque no se descarta apoyar algunas medidas anunciadas por el Ejecutivo, el bloque presentó el martes sus propias propuestas.
El Consejo de Rectores esperaba con optimismo la respuesta de los estudiantes al gobierno. Con el rechazo de las federaciones, los rectores deben decidirse entre tomar medidas para reanudar las clases (y salvar el semestre) o asumir institucionalmente los costos de meses de conflicto.