LA TERCERA EDICION IMPRESA | martes 02 de agosto de 2011
Señor director:
En la mañana del miércoles pasado tomé el bus 504, patente BJFD 59, en Bilbao. El chofer saludó de "Buenos días". Algo cada vez más común. Pero fuera de lo común fue escuchar al conductor, en voz alta y clara, decir "Cuidado al bajar" al abrir las puertas. Y también fue fuera de lo común cuando dijo, en el mismo tenor, "¿La señorita que baja en Miguel Claro?". Y al no obtener respuesta, repetir, con algo más de volumen en la voz, la misma pregunta, momento en que la aludida agradeció y se bajó, no sin antes escuchar el mensaje de "Cuidado al bajar". Más adelante una señora apretó el timbre, pero por algún motivo el chofer no se dio cuenta y la señora entonces gritó "¡La puerta!", y el chofer respondió "¡Disculpe! Lo lamento". Y detuvo la máquina, permitiendo a la señora bajar (sí, también le dijo "Cuidado al bajar").
Avancé hacia adelante y el chofer me preguntó si quería bajarme. "Sí", le dije, "pero también quiero agradecerle y felicitarlo por cómo entrega usted su servicio a los pasajeros. Gente como usted le hace mucho bien al sistema. Acabo de anotar la patente, y voy a escribir al diario contando lo buen conductor que usted es, para que sigan su ejemplo. ¿Podría darme su nombre?" Pero él, tremendamente humilde en su postura, se negó. Yo, por mi parte, espero que vayan surgiendo más choferes como él en el sistema.
Germán Torregrosa C.