LA TERCERA EDICION IMPRESA | martes 26 de julio de 2011
El titular del Interior, Rodrigo Hinzpeter, convocará a una ronda de reuniones bilaterales con los cuatro líderes de la Concertación.
Aprovechando que esta semana es distrital y no hay actividad legislativa, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, telefoneará uno a uno a los cuatro presidentes de partidos de la Concertación, para convocarlos a una ronda de reuniones bilaterales en La Moneda.
El propósito de las conversaciones es comenzar a acercar posturas y preparar el terreno para una inédita reunión-almuerzo que los ministros del comité político decidieron organizar con los presidentes de todos los partidos del espectro político, para fines de la próxima semana.
Los contactos forman parte del nuevo trato que el Presidente Sebastián Piñera y su gabinete acordaron establecer en adelante con la oposición, en el marco del debut del comité de análisis político, que integran todos los presidenciables del gabinete, el jueves pasado.
Ese día y como forma de marcar el inicio de una nueva etapa tras el cambio de gabinete, se tomó la decisión de dar un giro en la relación con la Concertación, abriendo un diálogo formal que permita dejar atrás el clima de tensión instalado a partir de una serie de desencuentros en el Congreso.
En el Ejecutivo tomaron nota de las señales de apertura manifestadas por los jefes del bloque opositor, que se mostraron dispuestos a buscar acuerdos en temas relacionados con el malestar expresado en las movilizaciones ciudadanas.
También pusieron atención a las condiciones requeridas por la oposición para encaminar la nueva relación: aterrizar una agenda de temas sobre los que se construiría un acuerdo e institucionalizar el diálogo, pues el trato será directamente con los presidentes de partido.
Y es que los jefes de las colectividades opositoras habían cuestionado duramente la estrategia de La Moneda de buscar diálogo directo con algunos parlamentarios, acusando al gobierno de intentar dividirlos por la vía de conseguir uno o dos votos para aprobar sus proyectos.
"El diálogo debe ser institucional", dijo el fin de semana, en entrevista a La Tercera, el presidente del PS, Osvaldo Andrade.
Conscientes de ello, en Palacio comenzaron a definir una agenda orientada en sus proyectos sociales, pero también, que incluya las reformas políticas, que han sido una preocupación recurrente para la oposición.
"Obviamente que queremos tener una relación completamente formal (...) queremos conversar con los presidentes de los partidos de la Concertación, con ellos generar cuáles pueden ser los distintos caminos para poder ir desarrollando este diálogo", explicó ayer el ministro vocero de La Moneda, Andrés Chadwick.
En medio de este nuevo ambiente, los cuatro timoneles de la Concertación anunciaron ayer que prepararán una agenda de propuestas en materias políticas, sociales y económicas.
"Más que un ranking de temas, queremos una agenda social, política y laboral, que se haga cargo del tema fundamental que está expresado en el movimiento social, que es el tema de la desigualdad", dijo el vocero de la Concertación y presidente de la DC, Ignacio Walker.
En esa línea, los jefes de partidos opositores anunciaron la conformación de grupos de trabajo dentro de la coalición, los que estarán a cargo de definir las distintas propuestas y prioridades. Según adelantaron, cualquier negociación debe incluir una reforma tributaria y el cambio al sistema electoral.