LA TERCERA EDICION IMPRESA | miércoles 13 de julio de 2011
Servicio público registra déficit de 1.496 doctores. Médicos generales, anestesistas e internistas son los profesionales más requeridos.
En la red de salud pública de Copiapó hay, al menos, 20 cupos para médicos. Al otro extremo, en Punta Arenas, las plazas del nuevo hospital, el más tecnológico construido en el país, ya están llenas.
Ambas zonas entregan similares incentivos económicos a los profesionales. Sin embargo, solo uno logró reunir el personal necesario y más rápido de lo presupuestado.
Situaciones como esta son las que está analizando el Ministerio de Salud, para elaborar el plan que persigue revertir el déficit de médicos en hospitales y consultorios, y disminuir, además, la brecha de profesionales desplegados en el país.
Para ello, también, un equipo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) llegó esta semana a Santiago para asesorar las políticas que se pondrán en marcha.
Según las estadísticas del Minsal, existe actualmente un déficit de 1.496 médicos a nivel nacional. Y en cuanto a las especialidades, medicina interna, anestesiología y cirugía general son las más requeridas en la red pública.
Un segundo problema es el que afecta a las regiones más extremas, pues es en las regiones Metropolitana, de Valparaíso y del Biobío donde se concentran los 27.679 doctores, enfermeros y matrones, denominados profesionales "nucleares" del sistema (ver infografía).
"Uno tiene que identificar cuál es la ecuación de utilidad de un médico. Uno de los elementos de esa ecuación es el ingreso, pero si ese fuera el único incentivo, no tendríamos médicos en el sistema público. Los otros elementos son que haya una tecnología adecuada al desarrollo de su especialidad y espacios para el desarrollo académico", dijo el ministro de Salud, Jaime Mañalich.
Por ello, además de mejorar los incentivos económicos, la estrategia del Minsal es innovar especialmente en tecnología con los nuevos hospitales en construcción, para competir con el sistema privado, que capta casi el 55% de los médicos.
El tercer conflicto es la proyección del egreso universitario, versus la necesidad de especialistas. Esto, porque de los 308 anestesiólogos que se requieren, sólo egresarán 140 este año, manteniendo un déficit de 168 profesionales. Lo mismo ocurre con los internistas, pues de los 442 que se necesitan, egresarán 357. En el caso de los otorrinolaringólogos, terminarán su especialidad 21 de los 31 profesionales que demanda el servicio público.
Para corregir la brecha, se está desarrollando un acuerdo con las universidades para que, generando mayores becas y beneficios, el déficit de especialidades más complejas esté resuelto en tres años.
"Hay una distancia que no es sostenible entre los actores formadores y el sector salud. Se debe promover una mejor articulación", dice Charles Godue, especialista de la OPS.
La decana de la U. de Chile y directora de la Asociación de Facultades de Medicina, Cecilia Sepúlveda, dijo que los planteles ya están trabajando con el Minsal, "para conocer las necesidades y dimensionar el número de médicos y especialistas requeridos , además de las condiciones y los desafíos que enfrenta la salud pública. Pero es necesario que los esfuerzos sean política de estado", precisó.