UDI da señal de fuerza al gobierno y suma a Longueira y Novoa a directiva

Consejo directivo ampliado decidió intervenir mesa que dirige Coloma e integrar a ex presidentes de la colectividad.

por Lorena Ferraro, Termas de Cauquenes
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Acompañado de un power point y por cerca de tres horas, expuso ayer ante el consejo directivo de la UDI el senador Pablo Longueira.

La intervención del parlamentario ante los máximos líderes gremialistas -que se prolongó desde las 10.30 hasta las 13.30 horas- fue el punto de inflexión de un debate marcado por las críticas de los parlamentarios a la relación del partido con La Moneda.

El cónclave -que se había iniciado la tarde del viernes y que incluyó ese día la presencia del Presidente Sebastián Piñera- concluyó con una inédita intervención de la directiva que dirige Juan Antonio Coloma, la que fue interpretada como una señal de fuerza al gobierno y un realineamiento del poder interno en la colectividad.

Longueira hizo una dura exposición, en la que destacaron recriminaciones al Mandatario, a su equipo económico, al jefe de gabinete, Rodri- go Hinzpeter, y a la directiva (ver nota relacionada).

Fue en este último punto que el senador apuntó con energía a lo que denominó "debilidad" de la mesa UDI para hacer sentir en La Moneda las demandas del partido.

Y a renglón seguido -en lo que fue considerado el peak de la alocución del senador-Longueira puso sobre la mesa una propuesta que causó sorpresa y encendió el debate: la creación de un consejo resolutivo integrado por 18 "figuras de peso" y con la facultad de fijar las líneas de acción del partido.

La entidad superaría las atribuciones de la propia directiva en temas clave para la colectividad.

La propuesta generó gritos en la concurrencia, donde algunos sectores, incluso, llegaron a pedir a viva voz la "disolución" de la actual mesa.

A esa altura -según señalaron varios de los presentes-, el rostro de Coloma delataba la tensión y gatilló la intervención del vicepresidente Iván Moreira. El diputado -para calmar los ánimos- puso a disposición su cargo, llamó al resto de los vicepresidentes de la mesa a seguir su ejemplo y propuso la incorporación de los ex timoneles de la UDI: Hernán Larraín, Jovino Novoa, Julio Dittborn y el propio Longueira.

La oferta fue avalada por Coloma -lo que, según asistentes al cónclave, evitó su renuncia anticipada al cargo- y por casi la unanimidad de los miembros del consejo, en medio del palmoteo a los nuevos integrantes. Sólo Andrés Chadwick mantuvo su condición de vicepresidente.

Inquietud en La Moneda

Horas después de terminado el cónclave, Coloma relató los pormenores de la cita al ministro Hinzpeter.

En La Moneda existía inquietud por el desarrollo y las conclusiones de la reunión, que cerraba las semanas más complejas de la relación entre el gobierno y la UDI.

En el gremialismo, la interpretación de los sucedido ayer no tenía dos lecturas: la colectividad pretende fortalecer su peso específico en la toma de decisiones del Ejecutivo.

La ofensiva del partido coincide con el llamado del Presidente Piñera a la oposición para reeditar la política de los acuerdos y se da en la antesala del almuerzo del Mandatario con los jefes de las distintas colectividades.

Otra de las razones para la intervención de la directiva de Coloma -afirman en la UDI- fue el temor a que la apertura al diálogo con la oposición gatillada por la baja adhesión del gobierno abriera puertas a reformas políticas resistidas en el gremialismo, como el sistema electoral.

Tras la decisión del consejo, la directiva optó por instalar el mensaje de que la incorporación de los ex timoneles dará una señal de fuerza del partido ante La Moneda. "Hemos coincidido hoy día en que hay mejoramientos de la conducción política que son indispensables de fortalecer al máximo. (Queremos) enriquecer las propuestas que hagamos al gobierno para mejorar la conducción política y fortalecer aún más los éxitos", dijo Coloma.

Encuentro con el Presidente

El matrimonio del hijo del presidente de la Cámara, Patricio Melero, realizado anoche, fue el escenario del primer encuentro del Mandatario, Sebastián Piñera, con los principales líderes de la UDI.

El Jefe de Estado llegó a la cena, realizada en el Alto San Francisco, en pleno centro, y se le vio compartiendo animadamente, entre otros, con la ex ministra Magdalena Matte.

Piñera había intervenido la noche del viernes en el cónclave de las Termas de Cauquenes, donde sostuvo un inédito debate con los principales líderes gremialistas.

Con todo, la intervención del Presidente -señalan en la UDI- estuvo lejos de apaciguar los ánimos. Aunque fue interpretada como una buena señal que Piñera haya permanecido cuatro horas compartiendo con los dirigentes de la colectividad, uno de los puntos que más resienten fue que el Presidente acusó a los parlamentarios de "tergiversar" los proyectos de ley del Ejecutivo.

Otro hecho que pasó a engrosar el descontento gremialista fue una broma del Jefe de Estado, quien señaló su intención de ser reelecto para un nuevo período. Aunque fue una rápida respuesta al senador Hernán Larraín -quien anunció su intención de no repostular por un nuevo periodo parlamentario-, las palabras del Mandatario no cayeron bien en una audiencia que espera que uno de sus filas suceda al actual Presidente en La Moneda en el próximo período.

Nuevo trato

Golpe a la directiva

La reestructuración de la directiva UDI fue una señal de descontento interno a la forma en que Juan Antonio Coloma y Andrés Chadwick han llevado la relación con La Moneda. Ambos senadores han sido los principales interlocutores con el gobierno y mientras a Coloma se le atribuye un débil poder negociador, a Chadwick se le ha enrostrado su relación familiar con el Mandatario.

Llegada de los históricos

Pablo Longueira y Jovino Novoa combinan dos características: ascendencia interna y capacidad de negociación. Ambos ya han demostrado su influencia en La Moneda. Longueira logró instalarse como jefe de la bancada de senadores y Novoa encabezó la defensa de la ex intendenta Jacqueline van Rysselberghe en su impasse con el gobierno.

Señal de fuerza

Desde hace meses que en la UDI comenzó a cristalizar la idea de que su condición de partido mayoritario no era correlativa a su influencia en La Moneda. La negociación por el AVC terminó por gatillar la molestia gremialista, cuya primera señal de desagrado fue la carta suscrita por 35 diputados, criticando la conducción política del gobierno.

Incertidumbre en Palacio

En La Moneda existían análisis encontrados por lo sucedido en la UDI. Aunque hay conciencia de que los nuevos miembros de la directiva aventuran negociaciones más complejas con el oficialismo, en el gobierno también se señala que una vez alcanzados los consensos habrá mayores garantías para alinearse tras él.

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