En defensa de la verdad y la libertad de expresión

por Axel Buchheister, Abogado
  • Compartir

INFORME ESPECIAL ha difundido un reportaje que plantea la posibilidad del "suicidio asistido" del ex Presidente Allende, basado en testimonios de quienes estuvieron en La Moneda aquel 11 de septiembre que ponen en duda la versión más difundida del suicidio en solitario, y en la opinión de un médico forense uruguayo -se supone que muy prestigiado- que expone que conforme al protocolo de autopsia, recientemente encontrado, habría un fragmento de hueso que demostraría un impacto de bala distinto -y necesariamente anterior- al que correspondería al fusil regalado por Fidel con el que Allende se habría quitado la vida. No es una teoría fuera de lugar, y el programa hace uso de la libertad de expresión al exponerla e intentar fundarla.
Lo que no parece estar en su lugar ha sido la reacción de la Concertación cuestionando y buscando condenar a TVN por la difusión del programa, incluyendo a la hija del extinto mandatario y senadora, Isabel Allende, quien ya antes había variado su propia tesis sobre la muerte y ahora ha dicho que el juez que está investigando el caso "va a establecer una verdad histórica, oficial", actitud que es comprensible por su vinculación emocional con el suceso. Lo que no es comprensible ni aceptable, es que otros personeros del conglomerado se le unan y tomen acciones en contra del canal público, como citar al Senado al Director Ejecutivo, planear acuerdos fiscalizadores de la Cámara de Diputados o recurrir ante el Consejo Nacional de Televisión, porque constituyen una censura y una interferencia en sus actividades al margen de la ley.
También, porque genera la sensación de que no se tolerará una hipótesis al margen del libreto pautado y que no se quiere contar con amplios antecedentes para determinar la verdad, que referida a un hecho histórico puede buscarse al margen de lo que resuelvan los tribunales. No tiene ningún fundamento que se diga que es una falta de respeto que el periodismo haga una investigación paralela al juez, cuando -por lo demás- es pan de cada día.
¿Por qué les importaría que haya una verdad oficial? Porque la historia del gobierno de la Unidad Popular y, por ende, la génesis del gobierno militar, será vista de manera distinta, según haya acontecido ese hecho. Al principio fue la muerte combatiendo a manos de los militares, pero más sirve a la absolución de la historia, por lo que aconteció en esos tres años, la imagen de un Presidente que se inmola para evitar simbólicamente que se mancille la Constitución y la voluntad ciudadana. Pero si es cierto que luego que se intentó fallidamente suicidar lo ultimaron los suyos, entonces surge la pregunta sobre qué clase de gente lo rodeaba y de ahí otras más. Para qué decir si es efectiva la cuarta historia, que se cuenta en los círculos de inteligencia cubanos, por descabellada que parezca, de que habría sido Patricio de la Guardia, hombre de Fidel supuestamente presente en el lugar, que lo habría muerto porque se quería rendir.
Si se proclama adhesión a la democracia y la verdad, se debe reconocer la libertad de la gente a formarse su propia opinión. No existe algo así como la verdad histórica oficial, que es un concepto propio de regímenes dictatoriales.

  • Sé el primero en comentar comentarios
     
SUPLEMENTOS Y REVISTAS

Opinión

Página 44
      LaTercera.com
      SIGUENOS TAMBIEN EN:
      ACTUALIZA TU EXPLORADOR: