LA TERCERA EDICION IMPRESA | domingo 30 de enero de 2011
Ministro de Defensa reconoció ayer en la localidad de Lolol la labor de las FFAA posterremoto. "Fue un ejemplo de gestión", dijo.
El ministro Andrés Allamand comenzó ayer su jornada en la Escuela Militar. Sonreía a ratos y hablaba animadamente con el comandante en jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba, y el jefe de la Fach, Jorge Rojas. El titular de Defensa y los uniformados estaban a la espera de que llegara el resto de la comitiva que los iba a acompañar a inspeccionar en terreno las labores de las FFAA en la localidad de Lolol, en la VI Región, tras el terremoto. A eso de las 10 de la mañana abordaron juntos un helicóptero Bell 412.
Las señales de normalidad del titular de Defensa y los uniformados continuaron en el trayecto y la llegada a la comuna. Allamand hablaba distendidamente con Fuente-Alba a bordo de un bus y luego participaron en un esquinazo en la municipalidad, donde aplaudieron y rieron de buena gana (en la foto). Minutos después visitarían juntos una escuela y comenzó a desarrollarse el objetivo de la actividad: la exposición de los generales sobre el rol que cumplieron sus instituciones después del terremoto, lo que se tradujo en un informe que esta semana estará en manos del Presidente Sebastián Piñera.
"Estamos orgullosos y agradecidos de ustedes", dijo Allamand al terminar la ceremonia, donde también participaron parlamentarios de todos los sectores y el empresario Carlos Cardoen. El ministro añadió que se trataba de un "ejemplo de gestión" y dijo que el balance era "notable".
Los gestos del secretario de Estado a los uniformados coincidían con una serie de informes de la Contraloría sobre las FFAA, donde se ha cuestionado el uso de viáticos y la adquisición de un puente mecano en el Biobío en los días posteriores al terremoto, entre otras cosas.
"Hay que distinguir lo que es permanente de lo que es transitorio. Lo que es permanente son las FFAA prestigiadas, apolíticas, disciplinadas. Los aspectos transitorios pueden ser las situaciones que hoy son objeto de investigación, que, tal como he señalado, las propias FFAA van a ser las primeras en clarificar", respondió el secretario de Estado al ser consultado por las indagaciones del ente fiscalizador. No sólo eso. Allamand señaló que "las confianzas están más sólidas que nunca" con las ramas castrenses.
Con sus palabras, el ministro no sólo daba una señal de respaldo a las FFAA y seguía una de las líneas que trazó para enfrentar el conflicto: poner orden en Defensa, pero sin hostilizar al mundo militar. Sobre la mesa también estaba la tensión que han provocado los informes en las ramas castrenses, donde existe malestar e inquietud por la situación.
La jornada de ayer estuvo en peligro el viernes, a raíz de que Fuente-Alba había descartado su asistencia y en su reemplazo iba a asistir el general Antonio Cordero. Cercanos al jefe del Ejército confirmaron que no tenía previsto asistir al acto, pero a raíz de que las actividades relativas al terremoto iban a realizarse originalmente en forma separada con cada rama. El viernes por la tarde, sin embargo, el escenario cambió: el uniformado analizó con su equipo que era mejor acompañar al ministro.
Ayer, el jefe del Ejército entregó dos mensajes: que la institución tomará las medidas disciplinarias en cada caso y que "siempre hay debilidades en el cumplimiento de ciertas cosas de carácter administrativo".
"La exacerbación de ciertas cosas relativas a fallas de procedimiento, a objeciones de la Contraloría de ciertos asuntos administrativos en cierta medida daña a instituciones que son enormemente grandes", señaló Fuente-Alba.
El jefe del Ejército dijo que la situación que generó los informes de Contraloría "es una preocupación del mando, pero no es lo sustantivo de la preocupación del mando".
A esa altura, Allamand planeaba el retorno a Santiago y realizaba otro gesto a los uniformados: les pidió volver junto a él en un helicóptero. El ministro contempla continuar mañana con los encuentros con los altos mandos. Esta vez será en Talcahuano, donde el jefe de la Armada, Edmundo González, dará a conocer las gestiones de la institución tras el terremoto.
En Lolol, el Ejército y la Fach dieron cuenta de su gestión tras el terremoto del 27 de febrero y el proceso de reconstrucción.
El Ejército calcula que un "costo mínimo de 110 millones de dólares" hubiera costado al Estado contratar servicios como los que prestó la institución para la reconstrucción. Entre otras tareas está la construcción de 67 mil viviendas de emergencia.
La Fach estima que por el puente aéreo que implementaron en febrero pasado se transportó a más de 16 mil personas. El número de horas voladas a raíz del terremoto equivale a "43 vueltas al mundo".