LA TERCERA EDICION IMPRESA | jueves 20 de enero de 2011
Normativa exige que el rotulado ocupe hasta un 25% de la carátula.
La evolución de los videojuegos como industria del entretenimiento ha hecho que hoy podamos encontrar en el mercado juegos de todo tipo.
Consolas más poderosas han permitido ir creando historias cada vez más complejas, con contenidos e imágenes ideados para un público adulto, que representa el 75% del mercado de gamers.
Aun así, el riesgo de que un niño acceda a contenido ideado en primera instancia para adultos existe, sobre todo cuando los padres no están involucrados. Es por eso que la Cámara de Diputados de Chile dio el primer paso para la aprobación de una ley que obligará a importadores o distribuidores de videojuegos a incorporar un rótulo que indique claramente -y en español- la clasificación por edades de cada juego y su contenido.
Guía en español
El diputado Gonzalo Arenas fue uno de los autores de esta iniciativa, presentada en diciembre de 2007. Asegura que el proyecto, aprobado por 92 votos, no busca censurar por ningún motivo los contenidos de los juegos, sino que informar para permitir a los padres hacer una compra consciente. "Esto es sólo una advertencia para informar al momento de la compra. Si los padres, por alguna razón, quieren comprar un juego violento, que al menos conozcan el contenido antes de hacerlo".
Para ello, se optó por la rotulación de todos los empaques de videojuegos con una etiqueta que cubra el 25% de la caja, en ambos lados. En la cara principal deberá informarse para qué edad está recomendado el juego y en la posterior, qué clase de contenido abarca esa clasificación y los elementos inapropiados que podría tener.
Para facilitar el ingreso y venta de los juegos al país -la mayoría desde EE.UU-, el proyecto permite homologar la clasificación que éstos recibieron en su país de origen, donde ya hay leyes que regulan este mercado.
En el caso de Chile, se usará una traducción del sistema estadounidense ESRB, creado en 1994 a raíz de la conmoción provocada por el juego Mortal Kombat: el primer juego en que los usuarios podían matar y desmembrar a sus oponentes. "Las advertencias de la ESRB son bastante serias, a pesar de ser hechas por la misma industria, pero la gran mayoría de los padres no sabe interpretarla en nuestro país", señala Arenas.
Si por alguna razón un juego no contara con una clasificación previa, el Consejo de Calificación Cinematográfica será el encargado de otorgar un rótulo.
Los responsables de colocar la advertencia del 25% serán los fabricantes o los distribuidores de videojuegos. La idea es que la rotulación pueda colocarse por fuera del envoltorio, para no dañar la caja.
La ley impone multas a las tiendas que vendan o arrienden juegos para adultos (mayores de 18 años) a menores de edad, sin pedirles el carné. Estas van desde una a 50 UTM y en caso de reincidencia, se duplica. La sanción también incluye la incautación del material.
¿La gran omisión de la ley? No regulará la venta y acceso a videojuegos a través de plataformas digitales, un sistema que cada vez toma más popularidad dentro de los videojugadores. "Ese tema quedó abierto, ya que fue difícil llegar a regular las descargas, pues se invade el derecho a la libertad de navegación. Es un tema pendiente", dijo Arenas.
La ley cuenta con el respaldo del gobierno y en marzo se le dará urgencia para poder ser tramitada por el Senado.