jueves 13 de enero de 2011
Obispo de Punta Arenas conversó ayer con ministro Hinzpeter. Titular de Interior le pidió ayuda para establecer una mesa de diálogo.
A primera hora de ayer, el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, llegó a la sede de la Conferencia Episcopal para asistir a una reunión del comité permanente de dicha instancia de la Iglesia.
A la cita, como lo hace una vez al mes, asistió el ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet, encargado de los nexos de La Moneda con las iglesias. Ante el ministro y el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ricardo Ezzati, Bastres expuso el complejo panorama en Punta Arenas tras el alza en el gas de 16,8% definida por el gobierno. También planteó sus aprensiones ante dicha medida. El Ejecutivo "decepcionó a los magallánicos", planteó el obispo.
En ese contexto, Larroulet aprovechó la oportunidad. "¿Usted quiere una reunión con el ministro Hinzpeter?", preguntó al prelado. Minutos después, el encuentro entre Bastres -mandatado por la Conferencia Episcopal para manejar el tema- y el titular de Interior ya estaba fijado para el mediodía.
En los días previos, Larroulet había mantenido contactos telefónicos con Bastres. Y ayer, Hinzpeter dio el paso final: pidió al obispo abandonar su respaldo a las protestas y ayudar a restablecer el diálogo entre el gobierno y las autoridades locales de Magallanes.
En La Moneda había una muy negativa evaluación del quiebre de la mesa de diálogo que la noche anterior en Punta Arenas había encabezado el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, con los alcades de esa ciudad, Vladimiro Mimica, y el de Puerto Natales, Fernando Paredes. Además, la inquietud había crecido luego de que se supiera que murieron dos mujeres la madrugada del martes, atropelladas durante las manifestaciones. El cuadro en Magallanes era el de una ciudad sitiada.
En ese contexto, Hinzpeter pidió a Bastres que le ayudara a congregar una nueva mesa de diálogo, con alcaldes, parlamentarios locales y la díscola Asamblea Ciudadana, que el día anterior había iniciado las protestas desconociendo la negociación de Ubilla y los ediles.
Bastres viajó ayer de regreso a Magallanes. Hoy a las 10.00, en su casa, será la primera reunión con todos los actores. Antes, los recibirá por separado.
En paralelo, con apoyo del senador Carlos Bianchi y el diputado Miodrag Marinovic, Ubilla logró que la Asamblea Ciudadana delegara en el mismo obispo su representación en la mesa.
El escenario, decían en el oficialismo, era muy parecido al que debió enfrentar el gobierno de Piñera a mediados del año pasado, con la extensa huelga de hambre mapuche. Primero, La Moneda mantuvo una postura dura, luego flexibilizó sus argumentos y más tarde pidió la ayuda de monseñor Ezzati, quien surgió como el gran articulador del diálogo con los huelguistas.
Ayer, en Palacio, el análisis era que el conflicto en Magallanes no era mayor que el mapuche y que el gobierno tiene las herramientas y los interlocutores para superar la crisis. Una de las prioridades del Ejecutivo era la detención del sujeto que atropelló a las dos jóvenes, lo que se logró ayer con rapidez.
Alza escalonada
En medio de los esfuerzos de Palacio para retomar el diálogo, la Alianza recrudeció las críticas. El presidente de RN, Carlos Larraín, dijo que la decisión de aplicar un recorte de los subsidios en la zona "no era materia para un directorio de una empresa fiscal".
Según fuentes de la empresa, la determinación fue zanjada el 28 de diciembre pasado, sólo dos días antes que caducara el contrato que fijaba los precios. Las mismas fuentes dicen que el tema no había sido abordado antes por el directorio. Esa instancia está integrada, entre otros, por los ministros Raineri y Golborne.
En tanto, tras la cita con Bastres, Hinzpeter dijo que el gobierno estaba disponible para implementar un alza escalonada del aumento en los precios. Según fuentes de gobierno, la idea de La Moneda es lograr una mesa de trabajo y en ese marco, "explorar" una implementación gradual de la medida, compensaciones para las familias más vulnerables y aumento de subsidios.
"Hemos estado conversando sobre la posibilidad de fraccionar el incremento de la medida, que podría tener tiempos distintos de aplicación", dijo Hinzpeter.
Según dicen en Palacio, el escenario sigue siendo complejo. Por ahora, Ubilla tiene la misión de retomar a primera hora de hoy las negociaciones. Aunque en el gobierno dicen que Hinzpeter podría agendar una visita a la zona, en caso de que las tratativas logren un buen cauce.