Francisca Valenzuela sale a confirmar su ascenso con nuevo disco para marzo

La cantante estrena este martes Quiero verte más, la canción elegida como primer adelanto de su esperado segundo álbum, llamado Buen soldado.

por Manuel Maira
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Sobre la mesa, al lado de una botella de agua mineral, un par de objetos resumen dos años de trabajo. Muchas horas de composición, de grabaciones en estudio, debates, ensayos, viajes y pruebas están traspasadas en un iPod y un CD con canciones del segundo disco de Francisca Valenzuela. En un café del barrio El Golf, la cantante habla de las 12 nuevas canciones que incluirá el sucesor de Muérdete la lengua (2007), su explosivo primer disco, que gracias a un pop simple y efectivo la ha tenido dentro en un espiral de tocatas, viajes y rotación radial.

En la conversación, la palabra que más se va repitiendo es "exploración". Exploración en lo artístico y en las maneras de cómo hacer llegar su música a la mayor cantidad de gente, en una nueva aventura que vivió al mismo tiempo en que se convertía en una voz requerida en eventos como el festival Vive Latino de México o el cierre de la última Teletón. "Me tomó tiempo en decidir lo que quería hacer, viajé mucho para explorar qué más se puede hacer después de Chile, y en esa exploración reafirmé que quería hacer el disco independiente. Tengo la suerte de que ahora haya expectativa, que hay demanda, es una situación muy privilegiada, es un círculo virtuoso, tengo actividad, estoy tocando constantemente y si uno ve una respuesta positiva, más ganas dan de seguir adelante, de dar un paso más allá", dice entusiasmada.

Los ojos le brillan y las palabras le salen a alta velocidad cuando cuenta que el disco nuevo está listo, que llegará a principios de marzo a las tiendas con el nombre de Buen soldado y que el primer sencillo estará sonando en radios locales y disponible en Amazon y iTunes desde el próximo martes.

"El deseo", es lo que trata Quiero verte más, la rítmica canción elegida para inaugurar la promoción del álbum que viene a abrir la paleta temática y sonora de un pop que ahora coquetea abiertamente con otros ritmos. "Son canciones con instrumentos reconocibles. Hay pianos, guitarras, bajos, baterías; no me nace hacer música experimental en este momento de mi vida, pero al mismo tiempo, hay exploración de nuevos sonidos y ritmos, es un disco mucho más groovie, un poco más bailable, hay sintetizadores con timbres nuevos, marimbas, bronces en algunas canciones. El tono es mucho más lúdico y también hay temas lentos". ¿Hay baladas entre las nuevas composiciones? "Más que baladas, hay canciones que son más folclóricas y otras que son derechamente lentas, oscuras, medias jazzeras. En general está súper variado, y temáticamente ya no está la angustia adolescente", dice la cantante. Y añade: "Hay canciones desde la perspectiva de un hombre, canciones más políticas o sociales y otros derechamente gozadoras", dice poco antes de echar a andar su iPod con Los que siempre arrancan, un buen ejemplo del funk con toques electrónicos que lleva su marca pop hacia un terreno más libre. O, como dice ella, mucho más lúdico.

En Berlín

El centro de operaciones donde se gestó la base de Buen soldado fue un estudio en Berlín. En un alto a mediados de 2010, que le obligó a congelar un semestre en sus estudios de Periodismo en la Universidad Católica, Francisca Valenzuela viajó a la capital alemana para pre producir sus nuevas canciones junto a los dos guías con que trabajó mano a mano en el disco: el músico y dj Vicente Sanfuentes (Los Mono, Gepe, Hermanos Brothers) y Mocky, productor canadiense que ha trabajado con gente como Jamie Lidell, Jane Birkin, Peaches y Nikka Costa.

"Fue un trabajo de taller, a la antigua. Fuimos armando las canciones de manera orgánica, había varias de las que no tenía certezas sobre qué camino tomar, y creo que esa exploración se refleja en los colores que tiene el disco, en las diversidad de texturas", cuenta la artista que, junto a Sanfuentes y Mocky, firma como productora de su nuevo trabajo discográfico.

En agosto volvió a Chile para grabar en los estudio Atómica de Santiago, con el mando técnico del cotizado ingeniero Gonzalo "Chalo" González y las colaboraciones de Camilo Salinas en el órgano Hammond y Pablo Ilabaca, integrante de Chancho en Piedra, en guitarras eléctricas. Mientras el disco tiene asegurada su salida en el mercado local a través del sello Feriamusic, Francisca Valenzuela afina la mejor estrategia para editarlo en otros países de la región, con la idea de reforzar su llegada internacional.

"Hoy tengo más experiencia, red de contactos y ojalá interés del medio latinoamericano. Supongo que voy a llegar a algún lugar, pero no sé si me voy a consolidar, tengo apenas dos discos, uno va paso a paso y viendo y ojalá creciendo", dice la chica que pronto tendrá dos razones que la obligarán a actualizar su biografía en Twitter, donde la siguen más de 22 mil personas. Porque en marzo celebrará sus 24 años con un segundo disco en la calle.

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