Científicos rescatan a toromiro: arbusto de Isla de Pascua extinto hace 32 años

En 1978 fue declarado extinto y solo sobrevivió en jardines botánicos, lejos de su hábitat natural.

por Francisco Rodríguez
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El toromiro (sophora toromiro), el único árbol endémico de la Isla de Pascua, se encuentra extinto en su ambiente natural hace 32 años.

La sobreexplotación de este arbusto -que puede alcanzar los tres metros de alto- hizo que en la década del 60 desapareciera de la isla y que la IUCN la incluyera en 1978 dentro de su Lista Roja de especies amenazadas en categoría extinta. El último ejemplar había sido avistado en la isla 16 años antes en una ladera del cráter del Ranu Kao, hasta que fue cortado para convertirse en leña ese mismo año.

Hoy, solo algunos ejemplares sobreviven en jardines botánicos de Chile y Europa, en condiciones protegidas de cultivo y aunque han existido intentos por reintroducir la especie a su lugar de origen, estos han fracasado, lo que lo amenaza con la desaparición total.

Para evitar ese escenario, un grupo de científicos del Núcleo Milenio en Genómica Funcional de Plantas, de la UC, diseñó el proyecto más importante y extenso para reinsertar al árbol en Isla de Pascua y levantar su categoría de extinto en medio natural. Ya tienen varios ejemplares en almácigos, que han sobrevivido con éxito a los experimentos, pero la idea es generar unos 5.000 ejemplares, los que serán donados a los habitantes de la isla, explica Patricio Arce, científico del proyecto.

Para lograrlo, los científicos rescataron semillas del árbol desde el Jardín Botánico Nacional de Viña del Mar y München, Alemania, cuyo ADN fue comparado con hojas y rastros del árbol que se conservan en el Museo Nacional de Historia Natural, en Chile. ¿El fin? Confirmar que se trataba de la misma especie extinta y endémica de Isla de Pascua, pues al ser sacado de la isla muchos arbustos se mezclaron con otras especies, perdiendo su pureza.

La investigación determinó que los ejemplares de los jardines botánicos tenían una huella genética idéntica al material del museo.

Tras esa confirmación, explica Arce, se procedió a clonar in vitro al árbol, introduciendo pequeños trozos de tallos o bulbos en tubos de ensayo con nutrientes y hormonas para replicarlos. Hoy ya cuentan con más de 700 ejemplares, a los que esperan sacarles semillas a medida que crezcan para seguir reproduciéndolos. Su meta es multiplicar por nueve esa cantidad para comenzar el repoblamiento en Rapa Nui en 2011.

El jefe del Departamento de Genética de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UC, sin embargo, no está dispuesto a apurar el proceso, pues "no queremos cometer los mismos errores del pasado", dice en referencia a otras experiencias similares que han tratado de reintroducir al toromiro sin éxito. Por ejemplo, en 1995 se llevaron 150 árboles a la isla, pero no lograron sobrevivir en el medio natural. ¿Por qué? "El toromiro es una especie muy delicada y necesita condiciones especiales, como plantarlas en ecosistemas donde pueda crecer de manera protegida, con agua y sombra suficiente, no en espacios abiertos como se ha hecho hasta ahora", dice. Además la raíz del toromiro tiene que interactuar con unos hongos especiales para que crezca, ya que el suelo de la Isla de Pascua es muy ácido dado su origen volcánico. "El problema es que ese hongo casi ya no existe, pero nosotros estamos creando plantas con el hongo en sus raíces" señala Arce.

El experto dice que la reinserción de árbol en su medio natural no solo sería un hito, sino que una oportunidad para que la isla recupere un recurso genético propio que tenía un rol ecológico importante con otras especies endémicas de Rapa Nui. De hecho, Isla de Pascua tiene 25 especies vegetales que no existen en otras partes del mundo, varias de las cuales están bajo amenaza de desaparición.

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