domingo 05 de septiembre de 2010
Senador sostiene que "nos frustra que ninguno de los asesinos de Jaime Guzmán esté preso en Chile".
"No pretendo ser un díscolo, pero siempre voy a dar mi opinión", responde el senador Jovino Novoa ante quienes lo indican como la "voz de los duros" en la UDI. Su estilo frontal, sin embargo, desaparece al referirse a las declaraciones del ex líder frentista Mauricio Hernández Norambuena. "Es muy doloroso revivir el asesinato de Jaime Guzmán. Aunque la UDI ha tenido una actitud muy distinta a la de aquellos que tratan de mantener las heridas abiertas y creemos en el olvido y en dar vuelta la hoja, nos frustra el que ninguno de los asesinos esté preso en Chile. La investigación de este caso siempre ha estado llena de sorpresas ingratas", afirma.
¿Cuál es el antecedente más relevante que entregó Hernández Norambuena?
No conozco los detalles procesales. En lo que sí se puede avanzar es en interrogar al ex frentista David Villanueva, quien fue sindicado por Norambuena como informante de "La Oficina". Veo que los tribunales están apuntando en esa línea (...). Las afirmaciones de Hernández Norambuena, en el sentido de que el gobierno de Aylwin tuvo antecedentes previos al asesinato de Jaime, son muy graves y es necesario que se esclarezcan. Sin embargo, hay que ser cauto y no voy a acusar a nadie sin tener antecedentes serios. Es evidente que el esclarecimiento del caso Guzmán no fue ni prioridad para el gobierno de Aylwin ni fue manejado con diligencia.
¿Se podrá avanzar en este caso bajo un gobierno aliancista?
Después de 20 años, ya soy muy escéptico.
¿Se deberían hacer mayores esfuerzos para extraditar a Hernández Norambuena?
No sé qué pueda aportar a la investigación a estas alturas. Yo no le creo nada ni me haré cargo de las declaraciones de un frentista cuyo objetivo seguramente sea distinto al de esclarecer la verdad. El habla sin mostrar arrepentimiento.
¿Es importante que cumpla su pena en Chile?
Nunca he entendido por qué tiene tanto interés en volver, si aquí lo esperan dos sentencias de cadena perpetua. Tal vez hizo estas declaraciones para conseguir su vuelta a Chile. Para mí, la extradición no es muy relevante.
En otro ámbito, usted dijo que la decisión del Presidente de suspender la central termoeléctrica en Punta de Choros había estado al "margen de la institucionalidad". ¿Quedó satisfecho con la explicación de La Moneda?
Sí. De hecho, mi opinión fue ratificada por el propio Presidente, quien aclaró que había sido una medida muy excepcional y que esta no será la forma habitual de resolver los problemas. Lo importante es que esto se entienda así en el futuro, ya que si nos dejamos influenciar por las demandas locales y de los ambientalistas iremos por un muy mal camino.
¿El gobierno cedió a presiones?
Sí. Sin embargo, aquí se mezclaron dos elementos: la demanda de los grupos ambientalistas -quienes forman una especie de "green set", parecido al "red set" de antaño- y el hecho de que el Presidente haya manifestado una opinión contraria a la construcción de una central en Punta de Choros durante la campaña. Finalmente, creo que a nadie le gustó cómo se resolvió este tema.
Varios parlamentarios, como Hernán Larraín, se han sumado a las protestas por las centrales.
Si se imponen razones locales o particulares, dejando de lado el desarrollo del país, Chile no tendrá energía. Hoy está mucho más de moda ser ambientalista que ser partidario de la energía barata, pero estoy dispuesto a asumir ese costo.