La historia de la papelera que enfrenta a los Kirchner con la prensa

El gobierno acusa a Clarín y La Nación de supuestos delitos al comprar Papel Prensa, en 1976.

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En una de las ofensivas más fuertes de la Casa Rosada contra la prensa argentina, el gobierno de Cristina Fernández presentará hoy el informe "Papel Prensa, la Verdad", con la investigación sobre la forma en que se hizo el traspaso de las acciones de la compañía Papel Prensa que estaban en manos del banquero David Graiver, muerto en confusas circunstancias en 1976, a los diarios Clarín y La Nación.

El oficialismo sostiene que los entonces dueños del único fabricante argentino de papel periódico se vieron forzados, bajo las torturas del régimen militar (1976-1983), a vender la empresa a sus actuales propietarios. Los periódicos acusados, por su parte, temen que el Ejecutivo se convierta en el accionista mayoritario de la compañía.

Graiver murió en agosto de 1976, en un accidente aéreo cerca de Acapulco, México. El periodista argentino Juan Gasparini, en su libro David Graiver, el banquero de los montoneros, sostiene que el entonces dueño de Papel Prensa era allegado a la guerrilla peronista Montoneros, de la cual habría recibido US$ 17 millones para administrarlos o invertirlos.

La muerte de Graiver significó la quiebra de sus bancos en Bélgica y EE.UU., y la crisis de su grupo económico. Esto habría llevado a su viuda, Lidia Papaleo, a vender las acciones de Papel Prensa en noviembre de 1976, a Clarín, La Nación y La Razón. Seis meses después, la viuda y los familiares de Graiver fueron detenidos e imputados de recibir fondos de los montoneros.

Después de un largo silencio, en mayo pasado, Papaleo denunció que fue torturada y amenazada para desprenderse de las acciones que le daban el control de Papel Prensa. Según Beatriz Paglieri, la directora de la parte estatal en la papelera, el informe que hoy recibirá la Presidenta Fernández, "presenta y sistematiza pruebas irrefutables de la complicidad entre la dictadura y los dueños de Clarín, La Nación y La Razón". Los primeros dos diarios afirman que al momento de la venta, los Graiver estaban libres y fueron secuestrados meses después, en 1977.

Niegan presión

Además, en una carta enviada a La Nación, Gustavo Caraballo, ex embajador argentino en la Unesco, detenido en 1977 y torturado junto con la viuda de Graiver, rechazó ayer las acusaciones de ésta. "Más de 30 años después, se pretende vincular esa transacción a la tortura y persecución de Juan, Isidoro y Lidia Graiver por recibir fondos de los montoneros. Todo ese andamiaje es falso", sostuvo. "La familia Graiver soportó todo tipo de apremios y vejámenes, pero (éstos) no tuvieron que ver con Papel Prensa. Como alguien que está apremiado por las deudas, ya se había desprendido meses antes de Papel Prensa", agrega.

Ayer, la líder opositora Elisa Carrió aseguró que el objetivo del kirchnerismo es encarcelar a los dueños de Clarín y La Nación para "callar a la sociedad". "Sin papel no hay prensa", advirtió. La papelera abastece el 75% del mercado local y sus principales accionistas son Clarín (49%), La Nación (22%) y el Estado argentino (27%).

Buscan frenar cierre de filial de Clarín

La presentación del informe sobre Papel Prensa viene precedida por la decisión del gobierno de anularle la licencia para prestar servicios de internet a la empresa Fibertel, subsidiaria de Clarín, que tiene otros frentes abiertos en su conflicto con el Ejecutivo. Según La Nación, juzgados de todo el país recibieron en las últimas horas denuncias de usuarios y de constitucionalistas para frenar la medida del gobierno contra Fibertel. En tanto, la oposición buscaba presentar ayer un proyecto de ley, para dejar sin efecto la resolución que ordena a la compañía dejar de operar en 90 días.

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