André Sougarret: "Yo dependo de lo que diga el Presidente, pero hasta ahora me quedo"

El gerente de mina de El Teniente reconoce que cuando llegaron a la mina San José reinaba el caos.

por F. Fuentes/ M. Rodríguez/ C. Pizarro
  • Compartir

Todo estaba listo para que el viernes pasado André Sougarret dejara la mina San José, junto a los siete miembros de su equipo que quedaban en la III Región, de los 33 originales que llegaron con él hace tres semanas.

Pero el gerente de mina de El Teniente decidió quedarse, pese a ser el único de los profesionales a cargo de los trabajos que no ha abandonado ni por un solo día las faenas mineras.

Sougarret estimaba que en 24 ó 48 horas podrían "romper" con la galería donde podrían estar los 33 trabajadores de la Minera San Esteban, atrapados a unos 700 metros, luego de un derrumbe hace 18 días.

Y su instinto le jugó a favor. A las 06.00 horas del domingo le informaban que gracias a un estetoscopio, lograron determinar que a 688 metros se escuchaban fierrazos y que existía la esperanza de tener hallazgos de sobrevivencia de los mineros.

Inmediatamente, la información fue comunicada al ministro de Minería, Laurence Golborne. A las 7.30 am, ambos se abrazaban en la boca del sondaje 10B.

Sougarret explica que la esperanza de salvarlos con vida finalmente se concretó cuando llegó, a través de la sonda, la última barra pintada con spray en el martillo. "Ahí supimos que había vida allá abajo", dijo.

El ejecutivo experto en minería subteránea ya ha enfrentado accidentes fatales en El Teniente, y también es él quien comunica a los familiares los resultados de la investigación que se realiza tras un accidente.

"André es de cuero duro y ha debido afrontar situaciones de estrés, estando a cargo de una organización de 2.000 personas. Tiene experiencia en estas situaciones", cuenta Octavio Araneda, subgerente de operaciones de El Teniente y amigo de Sougarret.

Por eso, este ingeniero en minas de la U. de Chile estaba seguro de que "vamos a llegar" a la posición de los mineros, como repite constantemente, y no abandonó la mina el viernes.

¿Qué pensó esta mañana cuando supo del contacto?

En las familias de ellos, los mismos quienes estuvieron ahí siempre esperando resultados.

De hecho, añadió que uno de los momentos más complejos que le ha tocado vivir en esta labor, fue el instante previo a confirmar que se había llegado al punto exacto. "Saber con certeza si en definitiva los golpes que se habían sentido más temprano correspondían a un contacto real y con asidero", indica. Esto, porque días antes tuvieron indicios de contactos, "pero resultaron estériles. Eso nos desalentó en un minuto", dijo.

El "caos" en San José

A su llegada, el 9 de agosto, Sougarret afirma que en la mina San José reinaba el caos. "No teníamos posibilidades de llegar si no se organizaba el trabajo", enfatizó.

Luego, cada día se encontraban nuevas dificultades, ante la constatación de que los planos de Minera San Esteban no correspondían a la realidad topológica del yacimiento. De hecho, el segundo revés se materializó cuando se intentó un sondaje a través de una chimenea desconocida.

El tercer revés se produjo cuando el lunes 16 se le comunicó que uno de los sondajes había dado con el taller de la mina, que está frente al refugio donde se esperaba que estuviesen los mineros. Finalmente, lo que la sonda halló fue una caverna vacía que no estaba en los planos.

"Nos tocó luchar contra la topografía del lugar, una faena extramadamente compleja. Nos ha tocado lidiar con los planos de la mina. En algunas cosas no coincidían y tuvimos que ir aprendiendo en la medida que logramos nuevas labores", señaló.

Explica que la experiencia en general fue de aprendizaje, sobre todo de la roca del yacimiento, ya que desconocían su geología. "Un aspecto relevante de esto es la conformación de los equipos. La conformación de los equipos de trabajo y el enfoque de los talentos entre las personas, ingenieros, geólogos, gente de minas, fue vital para este resultado".

El futuro

Tras 14 días trabajando en la mina, Sougarret adelanta que seguirá a cargo de las labores de rescate de los trabajadores mineros. "Yo dependo del Presidente de la República, pero hasta ahora, me quedo", señaló y agregó que si bien la decisión no pasa por él, su deseo es quedarse en la mina San José. También es factible que Codelco incorpore otro ejecutivo para que pueda haber relevos.

Dentro de las labores inmediatas que vienen está la actualización de los planos del yacimiento, trabajo que será la base de un "movimiento topográfico", para asistir los sondajes ya existentes (ocho en total) y el funcionamiento de la máquina escariadora que llegará desde la División Andina de Codelco y que perforará un hoyo de 66 cm, para rescatar en tres o cuatro meses a los 33 mineros.

Los trabajos serán extensos. Según los cálculos del ejecutivo, se extenderán unos tres a cuatro meses.

Sougarret señala que hay alternativas que podrían agilizar las labores. Una de ellas es utilizar las máquinas de perforación del sector petrolero. Sin embargo, adelanta que tiene riesgos asociados a los residuos de lodo que deja en el camino.

  • Sé el primero en comentar comentarios
     
SUPLEMENTOS Y REVISTAS

País

Página 17