LA TERCERA | EDICIÓN martes 18 de mayo de 2010 | PAG: 8
La vocera Ena von Baer salió a calmar la inquietud que se instaló en el gremialismo luego que se revelara la posibilidad de que Piñera impulse una ley que regule las uniones de hecho. "Este no es el tema central del 21 de mayo", aseguró.
por Natalia Hernández
"¿Así que tenemos problemas con la agenda valórica?", preguntó ayer el Presidente Sebastián Piñera a los senadores Lily Pérez (RN) y Hernán Larraín (UDI), con el río Manzanares, en Madrid, de fondo. La escena dio cuenta del seguimiento que el Mandatario hizo en las últimas horas a la controversia que causó en la Alianza -y particularmente en la UDI- la posibilidad de que en el discurso del 21 de mayo se incluya la idea de legislar sobre la regulación patrimonial de las uniones de hecho, tanto hétero como homosexuales. La iniciativa fue una de las promesas de campaña de Piñera, luego que el debate se instalara a partir del documento Acuerdo de Vida en Común (AVC), que redactaron los senadores Andrés Allamand y Andrés Chadwick. Sin embargo, la eventualidad de que fuera anunciada este viernes levantó una fuerte polémica en el gremialismo. Desde España, el senador Larraín señaló que la iniciativa "no es ninguna prioridad para el país", planteamiento al que ayer se sumaron el timonel Juan Antonio Coloma y el jefe de los diputados, Patricio Melero. El debate que se instaló al interior de la coalición oficialista llegó hasta el Ejecutivo. Ayer, el tema fue debatido durante el comité político que reúne a los ministros de La Moneda y a los jefes de partidos y de bancadas. El mensaje que transmitieron los secretarios de Estado fue que no se trataba de un tema prioritario para el gobierno, aunque recalcaron que la decisión final estaba en manos del Presidente. "Aquí hay temas que van a ser definidos por el Presidente, pero quiero recalcar que este no es el tema central del 21 de mayo", sentenció la vocera Ena von Baer tras la cita. División en Gobierno y RN La posibilidad de regular las uniones de hecho comenzó a ser analizada en La Moneda a fines de marzo por el equipo de asesores que trabaja en el segundo piso. En ese momento, el Ejecutivo definió que la primera cuenta pública de Piñera sería el hito que marcaría el fin de la etapa de emergencia y el relanzamiento de su programa de gobierno. Y esta iniciativa reforzaba ese plan. Este diseño, sin embargo, no es compartido por los ministros políticos. ¿La razón? Temen que el ruido interno que provocan este tipo de temas en la Alianza termine por opacar el resto de la agenda social y económica que pretende el Mandatario en su cuenta pública. Prueba de este disenso es que la idea de legislar sobre este tema tampoco encontró consenso en RN. Ayer, el timonel del partido, Carlos Larraín aconsejó al Ejecutivo centrarse "en lo esencial y no en pequeños gustitos doctrinales que se dan algunas personas que están siempre anotándose puntos frente a otros". Entre los senadores, sin embargo, hubo varios que aconsejaron impulsar la medida. "El 21 de mayo el Presidente debe dar cuenta de lo que ha hecho y de lo que va a hacer, por lo tanto, si es un compromiso de campaña, debe hacerlo", dijo Alberto Espina.
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