LA TERCERA | EDICIÓN jueves 25 de marzo de 2010 | PAG: 11
El ex ministro recibió el apoyo de los 33 países que votan en el organismo. En la asamblea, sin embargo, los embajadores de Nicaragua y Venezuela expresaron su oposición al proyecto de Insulza de reformar la carta democrática.
por Enviado especial a Washington , Juan Pablo Sallaberry
Con un aplauso cerrado de las delegaciones de los 33 países participantes. Así fue reelegido ayer, durante una asamblea extraordinaria de la OEA, el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, para un nuevo período de cinco años. El evento estuvo lejos de tener la tensión de la primera elección, ocurrida en 2005. En aquella oportunidad, se debió repetir la votación en cinco oportunidades, debido al reiterado empate entre los dos candidatos al cargo: el ex ministro chileno y el mexicano Luis Ernesto Derbez. Esta vez, en cambio, un relajado Insulza recorría sonriente junto a su esposa, Georgina Núñez, los amplios salones del organismo ubicado a dos cuadras de la Casa Blanca. La única incertidumbre que rondaba en el lugar, antes de la asamblea, era si Insulza sería elegido por votación secreta o por aclamación de los países. Duda que quedó despejada cuando el embajador de Venezuela en la OEA, Roy Chaderton -cuyo país ha sido crítico de algunas actuaciones del secretario general-, fue el primero en tomar la palabra, para decir que "por razones de puritanismo democrático no somos partidarios del concepto de aclamación… Pero como un gesto de buena voluntad, mi delegación ofrece su apoyo a la reelección de José Miguel Insulza". No obstante, tanto él como el representante de Nicaragua, Penio Moncada, pese a dar su respaldo, rechazaron la idea que ha manifestado Insulza de reformular la carta democrática de la OEA, con miras a darle mayores atribuciones al organismo para prevenir y actuar cuando un país viola los principios democráticos. Según señaló el representante de Venezuela, "tenemos una carta democrática que ya algunos intentan poner en duda. La OEA no debe ser rediseñada con criterios de empresa privada", indicó. Mientras que el embajador de Nicaragua afirmó que, "más que reformar la carta, hay que juntar voluntades para defender la independencia y autodeterminación de los países", y criticó la presión que, a su juicio, realiza Estados Unidos sobre la OEA. Proyecto de Piñera La idea de reformular la OEA ha sido conversada entre Insulza y el Presidente Sebastián Piñera, antes que este último le diera su apoyo para la reelección. El proyecto, que cuenta con el respaldo de países como Estados Unidos y Perú, fue defendido ayer por el canciller chileno, Alfredo Moreno, enviado especial del gobierno a la asamblea. "No se pretende interferir en asuntos internos, pero la OEA debería disponer de capacidad operativa para prevenir las crisis, ese es un debate que debemos tener", indicó el ministro. Aunque la iniciativa busca tener mayor control sobre temas como la libertad de expresión y apunta indirectamente al gobierno de Hugo Chávez en Venezuela -luego de que sectores de EE.UU. criticaran a Insulza por la inacción en ese tema-, ayer el secretario general fue claro al señalar que "no se equivoquen. Esta es una organizacion de estados independientes. La OEA no puede ser un organismo policial". En la elección de ayer también se designó al surinamés Albert Ramdin, como secretario general adjunto e Insulza valoró especialmente la decisión del gobierno de Bolivia de abstenerse de participar, sin impedir la aclamación. Esto último fue interpretado como un nuevo gesto de apoyo de Bolivia hacia Chile y destacado también por el canciller Moreno.
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