LA TERCERA | EDICIÓN domingo 07 de febrero de 2010 | PAG: 2
Señor director: La nueva ley que moderniza el Ministerio de Defensa representa el avance más notable en los últimos 100 años de la defensa nacional y crea los instrumentos y organización necesarios para recuperar la importancia política de la defensa, a través de las subsecretarías de Defensa y de las FF.AA., dando así término a una excesiva militarización de la política de defensa. Para ello, la nueva estructura separa el desarrollo de la fuerza -que se mantiene en las instituciones militares- del empleo conjunto de la fuerza bajo el mando operativo del jefe del Estado Mayor Conjunto (Jemc). Sin embargo, esta ley deberá ser perfeccionada, estableciendo un rango de cuatro estrellas para el Jemc, único grado que le permitirá desarrollar adecuadamente su función, tal como se ha probado en todos los conflictos recientes. A esta reforma debemos agregar el cambio significativo de nuestra postura estratégica establecido en el Libro de la Defensa Nacional 2010, que incorpora como objetivo de la política de defensa y misión de las FF.AA. la legítima defensa a través de la cooperación internacional, relegando la histórica disuasión sólo a una visión estratégica. Estos dos acontecimientos nos permiten concluir que por fin, después de 20 años de transición, hemos comenzado una nueva etapa de la defensa nacional, que nos posicionará adecuadamente frente a los desafíos sectoriales que pudiéramos enfrentar en los próximos años. Eduardo Santos Muñoz Analista de defensa Señor director: El martes pasado se cumplió una de las metas asignadas a la agenda de Defensa desde hace años: una nueva estructura para el Ministerio respectivo. Su promulgación permitirá que finalmente esta cartera asuma las tareas que, por tanto tiempo, no ha asumido, como la planificación y gestión integral. Ahora, el peso de la prueba está en su ejecución y esta es una falencia que se apreció en la ceremonia del martes. No es menor que la ejecución de esta ley corresponda al nuevo gobierno, de modo que resulta incomprensible el apresuramiento en promulgarla, incluso a costa de dejar fuera de la ceremonia a importantes actores del sector y la política nacional. Vinculado a lo anterior, las declaraciones del ministro Vidal son curiosas. Aprovechando una correcta presentación de los ejes de desarrollo administrativo de la cartera, pasó a llamar a un acuerdo para la aprobación de la ley de financiamiento por objetivos y plurianualidad de las FF.AA. Esto es correcto, pero en la práctica, un acuerdo anterior sobre la misma materia no fue respetado por el gobierno. El texto enviado hace unos meses al Congreso no pasa más allá de referencias que no aseguran un financiamiento distinto al de una base anual. Todas las observaciones que se hagan no alteran ese hecho, y si eso no es corregido, difícilmente nos encontraremos en una situación que haga aconsejable la derogación de la Ley Reservada del Cobre. Fernando Wilson L. Cientista político Facultad de Artes Liberales UAI
Procesando mensajes...
#{date} | #{author}

OTRAS NOTICIAS DE LA PAGINA 2:
- Logros del gobierno