LA TERCERA | EDICIÓN miércoles 20 de enero de 2010 | PAG: 14
Mientras una decena de helicópteros cargados con militares descendía en los jardines que rodean el palacio presidencial, en una zona situada al noreste de la capital haitiana, un avión C-17 arrojó ayer en paracaídas 14.000 raciones de comida preparada y 15.000 litros de agua. Las tropas norteamericanas controlan el área del aeropuerto de Puerto Príncipe y mantienen una fuerte presencia en el sector del puerto.
por Fernando Fuentes, enviado especial a Puerto Príncipe
Una semana después del terremoto, los norteamericanos han iniciado su desembarco en la isla caribeña. Y lo han hecho a su estilo. En el despliegue militar más importante desde el sismo, helicópteros cargados con agua y raciones de comida descendieron en los jardines del destruido palacio presidencial para garantizar la seguridad en el reparto de la ayuda humanitaria, en coordinación con las fuerzas de la ONU. "¡Escuchen, han venido!", gritan los haitianos partidarios del arribo de tropas. "US marines, necesitamos su ayuda", rezan carteles dispuestos en algunos puntos de Puerto Príncipe, en alusión a la operación "Respuesta Unificada", por la cual Washington dispuso el envío a Haití de 10.000 militares, ayuda médica y humanitaria, un portaaviones, 4 buques guardacostas y una importante flota aérea. "Es una ocupación", dicen los detractores agolpados en el palacio presidencial. El Comando Sur informó que 14.000 raciones de comida preparada y 15.000 litros de agua fueron arrojados en paracaídas desde un avión C-17 en una zona situada al noreste de Puerto Príncipe. Unos 50 paracaidistas de la 82 División Aerotransportada del Ejército de EE.UU. estarían montando algún tipo de base de operaciones en el palacio presidencial. El jefe del departamento de operaciones de Mantenimiento de la Paz, Alain Le Roy, aclaró que la misión de las fuerzas de EE.UU., desplegadas al margen de las de la ONU y bajo un mando distinto, se limitará a respaldar la operación de ayuda humanitaria", precisando que la "seguridad general" sigue en manos de la Minustah. Sin embargo, además de tareas humanitarias, los soldados de la 82a División Aerotransportada "están entrenados en misiones de seguridad y control de disturbios", según el Ejército de EE.UU. Ya hay 5.000 efectivos norteamericanos: 1.700 han desembarcado y otros 3.300 están en el barco USS Carl Vinson. Asimismo, el embajador haitiano en Washington, R. Joseph, aseguró en una entrevista que "la Fuerza Aérea de EE.UU. ha asumido las funciones de control del tráfico aéreo así como la gestión del aeropuerto de Puerto Príncipe". Los efectivos de EE.UU. también tienen fuerte presencia en el puerto de la capital. Poco antes de reunirse ayer con el general Douglas Fraser, comandante del Comando Sur de EE.UU., el jefe militar de la Minustah, el brasileño Floriano Peixoto, dijo a La Tercera que la masiva llegada de efectivos norteamericanos a Haití "es una decisión que está firmada de acuerdo con los requerimientos y conversaciones entre EE.UU. y la ONU. Cuantas más tropas con capacidades para distribuir organizadamente los recursos, serán bienvenidas". Por su parte, el Presidente de Brasil, Lula da Silva, advirtió a Washington que la misión de la ONU "está sobrecargada". Según un mapa facilitado por el jefe del contingente chileno de la Minustah, el coronel Duncan Silva, tropas de unas 14 naciones desempeñan funciones para la ONU en Puerto Príncipe. En el resto de Haití hay asignaciones específicas por país: Chile (norte), Argentina (centro-oeste), Uruguay (noreste y suroeste), Nepal y Perú (centro-oeste), Jordania (sureste), Nepal (sur de Puerto Príncipe), Sri Lanka (suroeste), Brasil (Gonaives).
Varios de los 80 bomberos, paramédicos y policías que pertenecen al Equipo de Búsqueda y Rescate de Nueva York y que llegaron esta semana a Puerto Príncipe para intentar rescatar sobrevivientes de entre los escombros, ya han participado en grandes catástrofes. El huracán Katrina, que azotó a Nueva Orleans en 2005, así como el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, en 2001, son algunas de las crisis más importantes en las que han participado. Hasta ayer, en Haití, el equipo había sacado de entre las ruinas de un supermercado y una estación de policía de la capital haitiana a cuatro personas vivas. Sin embargo, la gran cantidad de muertos que ha debido enfrentar en estos años no los dejan indiferentes. "No puedo olvidar el olor a muerte de Nueva York... y puedo oler lo mismo aquí", dijo un bombero del grupo a The New York Times.
La compañía de cruceros de lujo Royal Caribbean decidió mantener sus viajes a Haití, a pesar de la conmoción en el país, y aseguró que conservar la actividad y el trabajo de sus empleados haitianos es la mejor manera de colaborar con la tragedia. Royal Caribbean tiene una isla propia, Labadee, en el norte de Haití, a unos 150 kilómetros de Puerto Príncipe, y allí llegan sus cruceros tres veces por semana. Para ayer estaba programado el arribo del Liberty of the Seas, un monumental crucero con capacidad para 3.600 pasajeros que disfrutarán de dos días en ese rincón paradisíaco de Haití que no fue afectado por el terremoto.
¿Qué instrucciones le dio al general chileno Ricardo Toro tras la desaparición de su esposa?
El general Toro tuvo una reunión con el comandante de las fuerzas (de la Minustah) y conmigo y nos dijo que a pesar de la gran pérdida y el gran dolor que él tenía, no estaba concentrado en trabajar en el Hotel Montana, sino que estaba a disposición y quería trabajar aquí con nosotros. Entonces nosotros le pedimos a él que por favor se dedicara al tema de su esposa. Pero él ha estado en las dos cosas.
Los saqueos en Puerto Príncipe ¿son culpa de los problemas de distribución de la ayuda humanitaria?
No negamos que hay problemas de distribución. Por eso les hemos pedido a los norteamericanos que desplieguen sus tropas aquí lo antes posible, porque ellos traen los vehículos, los helicópteros y los equipos necesarios para facilitar esa distribución. Hemos tenido problemas en la coordinación también, pero cada día estamos mejorando en las capacidades que tenemos.
Usted se ha quejado de que la prensa internacional está proyectado una imagen de Puerto Príncipe como una ciudad fuera control.
A mí me parece totalmente injusto e irresponsable que alguna prensa diga que bandas criminales están dominando la ciudad, que aquí todo está en manos de los bandidos, de los asaltantes, de quienes se escaparon de las prisiones, que no hay ninguna presencia de policías y de tropas en las calles, que aquí es el desorden absoluto. Eso no es cierto, no es constructivo, no refleja la realidad. El pueblo haitiano y la gente de Puerto Príncipe se han comportado de una forma muy moderada, reservada y digna.
Se ha hablado de un vacío de poder en Haití. ¿Qué rol juega el Presidente Preval?
Yo me reúno con el Presidente por lo menos dos veces al día. Y nos reunimos con el primer ministro por lo menos una vez al día. Entonces hago propuestas, sugiero. Estamos consultando con ellos permanentemente.
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